-¡Quiero abrir el regalo de Parkoo!.- gritó, Taehyung.
Ese era mi encantador sobrenombre, me lo asignaron después de respuestas negativas a preguntas como ¿Puedo decirte "papá"?¿Puedo decirte "kookie"? luego de una larga discusión con los chicos, decidieron, sí, por que no me preguntaron mi opinión, una conjugación de "papá+Park+Jungkook".
Antes reflexionaba sobre los tres meses que llevábamos, ahora ni me molesto, Jimin celebra cada mes, ayer celebró mas meses, por lo menos ya no me vuelvo loco, ayer recibí un arreglo floral, no me quejo en absoluto.
La mitad de mi ropa esta aquí, a veces ni me preocupo por ir a dormir a mi departamento. No mentiré al decir que se siente bien levantarse, bajar a desayunar en un comedor lleno de comida, que los chicos bajen uno por uno, mientras Jimin termina de agregar las ultimas cosas en la mesa, jamás he podido sentir cuando se desplaza de la cama para bajar a preparar el desayuno.
-¡Dámelo, ya!.- Exigió Taehyung impaciente.
Sonreí apenas y le extendí el pequeño paquete envuelto con papel brillante.
—¡Oh, por Dios! ¡No lo creo! ¡No lo creo! —gritaba mientras destrozaba el envoltorio.
Había pasado casi un mes lanzando indirectas sobre su celular anticuado y "misteriosamente lento".
-Jungkook......¿Qué has hecho?.- preguntó Jimin entre risas.
-¡El metió presión!.- me defendí de inmediato.
—Oh, bueno... —intervino Namjoon con burla—. Entonces lo diré desde ahora: necesito un auto para la universidad. ¿Cuánto tengo que insistir?
—Eso es fácil —respondí con un guiño—. Haz que tu padre te confíe a los chicos por más de cuarenta y ocho horas y lo consideraré.
—Basta. Ni lo intentes, Namjoon —refunfuñó Jimin mientras repartía la torta en platos de plástico—. Es demasiada responsabilidad mientras estudias. Tienes que concentrarte para ser un... una buena persona.
—Dios, Jimin. Esto es una charla entre socios, no entre familia...
—Ya perteneces a esta familia, cariño —dijo con firmeza suave—. Así que yo mando aquí.
Colocó un plato frente a mí y rozó mis labios con un beso rápido.
—Jimin, por Dios... llevas comida como para quince personas. Solo vamos por una tarde —protesté.
—Jungkook, los niños están en desarrollo —respondió, cerrando con demasiada fuerza la puerta trasera del auto—. Tengo tres alfas —contándote a ti—, un omega y un niño. Necesito suficiente comida para no andar comprando chucherías.
-¡Cuidado con mi carro!.- Reclamé.
Una vez dentro, Jimin ordenó cinturones abrochados y silencio absoluto. Era exagerado con los viajes largos: Seokjin se mareaba, Hoseok se estresaba, Taehyung subía la música hasta que se oía fuera de los audífonos y Namjoon se dormía.
Milagrosamente, nadie hizo un espectáculo. Al llegar, tres de los cuatro dormían profundamente. Estuve a punto de sugerir que los dejáramos descansar y nos quedáramos solos, pero Jimin ya estaba despertándolos con delicadeza.
El lago era enorme. Hermoso.
El agua cristalina reflejaba los árboles que lo rodeaban y el azul limpio del cielo.
Jimin extendió una manta bajo un árbol frondoso. Durante un momento, los chicos permanecieron cerca, admirando el paisaje. Luego comenzaron a planear: Namjoon leería allí mismo, Taehyung se iría a tomar fotos a la orilla, y los números dos y tres jugarían con la pelota en la zona arenosa.
Estaba a punto de pedirle a Jimin los aperitivos cuando mi celular vibró. Lo ignoré unos segundos. Volvió a sonar. Jimin me miró y asintió.
Nuestra regla de oro: el tiempo en familia no podía interrumpirse.
—Papá... —murmuró Seokjin con timidez—. ¿Puedo preguntar algo?
—Claro que sí, cariño —respondió Jimin con suavidad. Su hijo tenia un nivel de timidez lo suficiente para que el tuviera que presionar lo justo cuando quería obtener respuestas.
—La prueba de género... es al final del curso —dijo, observándolo con atención—. Yo respondí que quería ser beta, como papá... pero la profesora y los demás chicos me miraron raro.
Los ojos de Hoseok se llenaron de lágrimas.
—¿Por qué?
A Jimin se le formó un nudo en la garganta. ¿Cómo explicarle que ser beta era visto como la peor categoría?
Alfas: dominantes e inteligentes.
Omegas: bellos y fértiles.
Betas: en medio. Invisibles. Escasos. Sin muchas posibilidades de crear vida, y aun mas bajas de procrear, sin la suficiente inteligencia ni belleza. Apenas un cinco por ciento de la población.
—Bebé... —dijo al fin—. Es poco común que alguien se presente como beta, por eso la gente se sorprende. Además, muchos ven en ti rasgos alfa. Pero escúchame bien: si alguna vez ves que un compañero beta es excluido, jamás lo permitas.
A veces los padres no educan bien, y esos niños no respetan a los demás. En ese caso, debes llamar a un adulto... pero si necesitas defender, hazlo. Papá siempre te respaldará cuando hagas lo correcto.
Eso hacen los alfas de mi familia: aman y protegen.
Un aplauso rompió el silencio.
Jimin y Seokjin giraron y encontraron a Namjoon y a Jungkook con las manos levantadas.
- Tienes que convertirte en un buen alfa como tu hermano mayor y Parkoo.-
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Our home - Kookmin
Fiksi PenggemarA sus diecisiete años, Park Jimin fue declarado culpable de promover el vandalismo, fue penalizado con 3 años de servicio comunitario. Él pensó que era lo peor que le podía suceder, sin embargo, aquel lugar fue donde halló a su verdadera familia y...
