Mis respiraciones agitadas, mis heridas abiertas. Todo verde a mi alrededor; mi sentido de orientación perdido. Sé, sé que esto noes real. Pero no se siente como una simulación. Es un recuerdo, uno muy vívido. Lo extraño es que no suelo tener heridas o correr por un bosque tan desesperado.
— ¡Daniel! — alguien grita. Aún corriendo, giro mi cabeza para ver a quién le pertenece esa voz femenina.
Por no ver a donde voy, tropiezo con una raíz sobresalida de un árbol y caigo al suelo sin advertencia. Mis respiraciones se vuelven frustradas y lágrimas de rabia abundan en mis ojos.
— ¡DANIEL! — exclama la chica, quien está tan frustrada como yo.
Vuelvo a girar mi cabeza. Esa chica se oye tan cerca, pero no la puedo ver por ninguna parte.
Intento levantarme, intento gritar, pero nada pasa. Es como si lo estuviera viviendo, pero no lo pudiera controlar.
— Daniel... — dice la chica, ahora más como un suspiro, aún lleno de rabia.
Luego un extraño dolor nace en mi estómago. Hace que me retuerza. Llevo mi mano a mi abdomen y lo presiono, intentando parar el dolor. Todo esto, todas estas acciones, todo lo hago sin querer hacerlo. Es una tortura, no puedo hacer nada al respecto por todas estas acciones.
El dolor crece.
— ¡Daniel! — grita la chica, frustrada de nuevo — ¡Duele! ¡Duele mucho y tú sólo te vas!
Luego mis lágrimas empiezan a correr. La chica tiene razón, duele mucho. Mucho. Es un tipo de dolor que nunca había sentido.
Giro mi cabeza una última vez. Pero esta vez lo entiendo. No estoy buscando a la chica, yo soy la chica. Yo estoy buscando a Daniel.
***
El contacto con mi cama y la pequeña brisa de primavera es lo que me hace saber que todo acabó. Fue un sueño, uno terrible.
Sigo con mis mismas ropas del día anterior, sólo que ahora estoy descalzo. No recuerdo irme a dormir voluntariamente, seguro estaba muerto del cansancio.
Me levanto para cerrar la ventana de mi habitación. Debí haberme quedado dormido mientras leía, pues el libro abierto en mi mesita está colocado justo donde recuerdo haber dejado mi lectura. El título lee: El Plano: Escapando.
Al final de la página, una fotografía de un bosque reclama mi atención. Éste reclama mi atención por su apariencia. Es la copia exacta de mis sueños.
Tomo el libro con ambas manos, las cuales están temblando. Lo acerco hacia mi cara, pues pienso que mi vista falla. Pero no, el sueño sigue estampado en mis ojos; no puedo escapar de él. Mi libro cae el suelo, aterrizando justo en mi dedo del pie. Dejo escapar un gritito frustrado.
Casi al instante al que el libro toca el suelo mi madre entra en la habitación preocupada.
— Está bien — suspiro mientras me agacho para recoger el libro.
Ella calma sus respiraciones y se acerca a mí y, antes de que pueda darme cuenta, ella recogió el libro y me lo coloca en mi mesita.
— No se oyó como si todo estuviera "bien" — reclama ella resaltando la última palabra.
— Sólo se me cayó un libro. No es nada importante — replico. Me recuesto en la cama y masajeo mi dedo pequeño.
— Te traeré hielo. Luego me vas a explicar que es lo que está pasando — me señala con su dedo y deja la habitación.
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Divergente ~ ¿Y yo qué?
Fanfiction~~ESTA HISTORIA ES LA CONTINUACIÓN DE DIVERGENTE ~¿POR QUÉ YO? CONTIENE SPOILERS DE LEAL~~ "Hay cosas en la vida que en algún momento tienes que enfrentar. No le des la espalda a lo que ya pasó" Luego de todo lo que Tris y Tobias tuvieron que pas...
