No quería decirle.
Pero Leah... ella es especial. Ella me hace sentir a gusto. Su mirada hace que me sienta como el único hombre del mundo al que amar. Sus palabras conquistan todos mis pensamientos.
Al diablo, la amo.
Y ella me ama a mí.
— No sé que hacer — susurro en su cuello. Mis dedos están entrelazados en su cabello y mi cabeza está apoyada en su hombro.
Pero, al final de cuentas, le dije. Todo. Desde mis problemas diarios hasta lo que siento por ella. Todo. Ahora yo soy el libro abierto que se suele estudiar hasta el que se mantiene escondido en el fondo de un estante. Soy todo, pero a la misma vez me siento como nada.
— ¿Les has dicho lo que sientes? — pregunta Leah refiriéndose a mis padres.
— Sí. No. No lo sé... — balbuceo. Levanto mi cabeza y libro mis dedos de su cabello — Todo es tan confuso.
— Se supone que debo quita tus dudas — dice ella. Una sonrisa aparece un su cara — . Soy tu tutora. Dime que quieres saber.
— ¿Doy la impresión de ser cobarde? — suelto sin pensar. Otra vez.
La pregunta no le impresiona.
Esperaba que sus ojos se llenaran de sorpresa o que ella hiciera ese gesto especial de ella en el que siempre da la impresión de pensar algo muy profundo. O le parece una pregunta casual, o ella es muy buena ocultando sus dudas.
— Nadie es cobarde — responde ella — . En especial tú. No tienes razón para serlo.
Oh, Leah, si tuvieras la mas mínima idea.
— No sab...
— Entonces dímelo.
Sus ojos llaman mi atención. Su mano esta sobre mi pierna, conformándome de mis sentimientos encontrados. Todo esto me distrae de pensar; de recordar las palabras que necesito para expresarme.
— Yo... yo n...
Mi voz se rompe y me interrumpe de continuar. Tengo razones, pero a la vez esas mismas razones no son razones al cien por ciento.
Nunca puedo decir lo que siento porque no puedo las palabras de toda la basura que se esconde en los enredos de mi cabeza.
— No tengo razón, ¿bien? — decido.
— Entonces estás siendo un "cobarde" porque te provocó? — pregunta, haciendo comillas con sus dedos en la palabra que ahora me describe.
— Soy un cobarde porque así nací — concluyo.
El silencio toma la habitación.
Nos miramos el uno al otro como si nos estuviéramos viendo por primera vez. Es como si el mundo dejo de dar vueltas sólo para nosotros. Es un silencio extraño y mágico.
— ¿No estás agotado? — pregunta ella.
Me toma un momento. No tengo razón para estar agotado. Estudiar se ha vuelto algo fácil para mí, ya no es algo que me agote. Estar con Leah no es algo de lo que me canse, tampoco.
— ¿Por qué debería estar agotado?
— Siempre tienes una pelea dentro de tu cabeza. Si eso no es agotador, no tengo idea de que lo será.
Lo pienso. Lo afirmo. Lo niego. Lo batallo en mi cabeza.
— Sí, estoy exhausto.
— Ve a descansar.
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Divergente ~ ¿Y yo qué?
Fanfiction~~ESTA HISTORIA ES LA CONTINUACIÓN DE DIVERGENTE ~¿POR QUÉ YO? CONTIENE SPOILERS DE LEAL~~ "Hay cosas en la vida que en algún momento tienes que enfrentar. No le des la espalda a lo que ya pasó" Luego de todo lo que Tris y Tobias tuvieron que pas...
