CUATRIGESIMO SEXTO

466 31 7
                                        

POV Maia

Mi vista sigue perdida en la nada, mientras mi pierna tiene un pequeño tic. Siento frío, entonces no sé si es mi ansiedad de no saber que hacer o es sólo porque estoy con una toalla cubriendo mi cuerpo. Juro que intento tener algún tipo de acto sexual pero no puedo, no he podido, joder, eso me mata. No estoy escuchando absolutamente nada de lo que me está diciendo. Y en parte me siento mal por ello, soy un desastre en absolutamente todo.

—Maia... —me dice tranquilo y toca mi dorso para acariciarlo. Yo simplemente volteó ahora a mirarlo y me ve de una manera tan cálida.

—Ah, sí... —le sonrío, pero él se da cuenta que no estuve escuchando absolutamente nada de lo que me dijo. Asintió y me sonrió de vuelta.

—Lo mejor es que me vaya, nos vemos luego —dice y se levanta de mi lado. No sé si lo tengo simplemente para no sentirme sola, pero creo que con esto le estoy haciendo mucho daño a él, sé que le gusto.

—Nate, yo... —intento excusarme, pero la verdsd es que ya he usado todas las existentes para poder siempre ssfarme de una posible ronda de pregunta sobre lo que sea que me esté pasando.

Me aburre tener que hablar de mi, de hecho, con la única que lo hablo es con Aroa; nuestras vidas han sido tan horribles últimamente, considero este uno de los peores años, en definitiva.

—Lo sé, Maia, no te preocupes —se encoje de hombros—. Yo sé que debo darte tu tiempo, por eso vengo siempre, con la esperanza de que me digas que podemos dar otro paso, que estás lista.

La verdad es que siento que no estaré lista, creo que esto no es para mi, no estoy hecha para las relaciones, no estoy segura que pueda sostener algo tan estable por mucho tiempo cuando ni siquiera sé que puedo o debo hacer con mi vida.

He encontrado un trabajo de medio tiempo porque sé que debo ayudar a Aroa, desde que pasó todo con Suga, ellos se siguen viendo, pero se llevó todas su cosas del apartamento, están en un vaivén extraños, mientras que ella sigue frecuentando a J-Hope.

Hoy, justo es mía libre e intenté tener sexo con Nate, es mi compañero de trabajo y de alguna manera hemos intentado las cosas, pero puedo. Es guapo, mucho y además es latino, ¿qué más puedo pedir? Creo que tendríamos hijos preciosos. Es moreno, su cabello es risado, alto y tiene un porte de lo más. ¿Entonces, qué carajos pasa?

Además, siento que es una persona muy, pero muy paciente, hasta ahora hemos tenido algunas citas, he ido a su apartamento y esta es la tercera vez que viene hasta acá, pero no pasa nada.

—Nos vemos mañana en el trabajo —se aproxima a abrir la puerta, y lo acompaño.

Cuando estamos por despedirnos, nos damos un beso corto en la puerta, el intenta tomarme y pegarme a su cuerpo para que sea más largo el beso, pero lo aparto y simplemente nos sonreímos, pero yo no lo siento para nada bien.

Cuando se desaparece de mi campo de visión puedo dejar de actuar como si esto me gustara, mi pecho comienza a arder y caigo de nuevo en ese hueco horroso donde no puedo salir, entonces, rompo a llorar, y luego pienso en que debo tener autocontrol.

Respiro profundo y luego sorbo por la nariz, mientras me abrazo a mi misma y sorbe por la nariz. Creo que ya debería irme a dormir para olvidar todo esto.

Cuando voy a cerrar la puerta, algo lo detiene y doy un salito de susto, me abrazo con más furza y volteo para encontrarme con lo que impide que cierre la puerta, o mejor dicho, con quien.

Nuestras miradas se cruzan y siempre es como si nos viéramos por primera vez, pero ahora su mirada era necesitada, perdida, no sé si tanto como la mía. Su cabello había crecido más y llevaba una bandana blanca en su cabeza. No se veía tan mal, pero si un poco diferente.

TWO... THREE © | V, BTS. 🔞Donde viven las historias. Descúbrelo ahora