Capítulo 4

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Allison.

Hace poco me dieron la noticia de que los padres de Isabella han muerto y Elisabeth me ha dicho que se ha enamorado de un chico 8 años mayor que ella. Así no me puedo ir de vacaciones tranquila. Aunque me Eli me ha dicho que esta semana no ha vuelto a quedar con él y el psicólogo me dijo que Bella progresa adecuadamente.

Se ha acabado la semana y dentro de media hora Keith va a venir a buscarme para llevarme a su casa de vacaciones.

Miro que tengo todo, me despido de mi madre y salgo. Busco con la mirada el Audi de Keith, pero no lo encuentro. En cambio un deportivo de la marca McLaren aparca delante de mí.

Alguien baja la ventanilla y ese alguien es Keith.

¿Subes o te quedas?

Subo tranquilo.

Dejo la maleta el maletero y me subo al asiento del copiloto. Estamos todo el trayecto contándonos cosas que nos pasaron esa semana y escuchando música. Después de media hora en el coche, llegamos a una casa enorme, al lado de la playa y con un bosque por detrás.

Keith lleva mis cosas dentro y me dice que escoja la habitación que más me guste mientras él va a hacer la compra.

Me paso toda la mañana mirando las habitaciones y, al final, elijo la tercera hacia la derecha de la segunda planta.

Bajo al salón y me pongo a ver la tele hasta que llegue Keith. Escucho el sonido de las llaves y me imagino que era el. Pero no. El que abrió la puerta fue un chico alto, de pelo castaño y unos ojazos azules que destacan muchísimo.

¿Eres la novia de mi primo?

No. Me llamo Allison. He venido porque Keith me invitó a pasar aquí las vacaciones.

Entiendo. Pues intenta no darme la lata, ¿vale?

Como quieras.

Sube por las escaleras y se mete en una de las habitaciones del segundo piso.

Qur borde es. Yo no le he hecho nada. No tenía por que hablarme así.

Poco después llega Keith y nos ponemos a hacer la comida.

A estas horas ya habrá llegado Alan. ¿Ya conoces a mi primo?

Sí, por desgracia. Es muy desagradable.

Ya... Nunca ha sido el ángel de la familia.

Me he dado cuenta...

Al pronunciar estas palabras me acuerdo de su rostro. De esos ojos azules encantadores, de es belleza que... No puedo pensar en eso. Es un borde y ya está. Apuesto a que no sabe ni lo que es el amor.

Terminamos de prepararlo todo y empezamos a comer y se nos une Alan, que no ayudó con nada.

Al acabar, Keith se va a dar una vuelta, Alan a yo que sé dónde y yo me preparo para ir a la playa.

No hay mucha gente. Es una playa muy concurrida, así que casi no va nadie.

Coloco la toalla, me saco el vestido y me quedo con un bikini de color azul eléctrico. Me tumbo pero me canso del sol y me voy al agua. Después de nadar un rato me pongo de pie y, antes de salir completamente del agua, me encuentro con esa mirada encantadora, de color azul que me encanta (mierda, ¿por qué pienso así).
Me doy cuenta de que se dirige hacia mí y, cuanto más se acerca, más bueno pienso que está.

¿Tú no eras la amiga de mi primo?¿Cómo te llamabas?¿Alice?

Me llamo Allison. Y sí, soy amiga de Keith. Le contesto molesta.

¿Y has venido a ligar?

No. Yo no soy como tú.

Pues ten cuidado porque los chicis aquí son muy pervertidos. Me dice acariciándome el brazo y luego la cintura. Me estremezco al sentir su roce sobre mi piel. ¿Por qué a mí?

¡Suéltame!

¿No te gusta?

No.

¿Entonces por qué te estremeces?

Porque tienes las manos frías. Ahora déjame en paz.

Se va sin decir nada. Se dá la vuelta, me observa de arriba a abajo y me sonríe con malicia.

Ya no aguanto. Me voy a casa. Ese chico me descoloca.

Me seco un poco, me pongo el vestido y me voy a casa. Nada más llegar me doy una ducha. Estoy poco tiempo y salgo solo con una toalla. Y, como no, está Alan. Siempre aparece en el mejor momento.
¿No vas un poquito provocativa?

¿No tendrías qué estar en cualquier otro sitio que no sea mi habitación?

¿Sabes? Estarías mucho mejor sin la toalla. Dice al tiempo que se acerca a mí.

No te me acerques más.¿Qué te he hecho yo para que la tomes conmigo?

Nos vemos luego.

Y sin contestar a mi pregunta se marcha. Me pongo un pantalón vaquero corto y una camiseta negra. Me quedo lo que queda de tarde en mi habitación y, cuando salgo, ya son las nueve. Cenamos juntos y, poco después de acabar de cenar, llaman a la puerta. Abro y es una chica morena, de pechos prominentes, ojos de color oliva y con un vestido que deja poco a la imaginación. Sin tener que pensarlo mucho llamo a Alan para que venga a buscar a su amiga.

Los dos suben al cuarto de Alan y ya me puedo imaginar lo que pasó después.

Voy a mi habitación, que está muy cerca de la de Alan (que puntería tengo, voy a la peor habitación de todas) y escucho chirridos y gemidos. Está todo claro.

Al entrar a la mía me pongo los cascos y empiezo a escuchar música. Así estoy durante dos horas y cuando me levanto bajo a la cocina.
Allí ne encuentro una nota: voy a estar en el bosque de aquí detrás un rato. Ven conmigo, será divertido.
Keith.

Subo a mi cuarto y me pongo algo que tape un poco más. Con la ropa que llevaba iba a tener frío. Me pongo una camiseta más suelta y una sudadera por encima que me queda un poco grande. Me quedo con los mismos pantalones.

Voy al bosque ese y busco a Keith. Que sea tan de noche no ayuda. De repente noto como alguien me agarra del brazo y tira de mí. Antes de que pueda gritar me tapa la boca con la mano.

Por suerte estamos en una zona en la que no hay muchos árboles y la luz deja ver el rostro que me tiene contra un árbol: es Alan.

Parece que te fías mucho de mi primo, pero el mensaje lo escribí yo. No te sustes no te voy a hacer nada malo.

Nada más terminar la frase, quita la mano de mi boca y pone sus labios. Al principio no es nada malo pero, poco después empieza a excitarse. No sé por que (porque soy retrasada) le sigo el beso. Nuestras lenguas danzan la una con la otra al ritmo del deseo. Alan aprieta su cuerpo contra el mío y ya empiezo a no respirar bien. Soy la muñeca de este chico y él hace lo que quiere conmigo. Empieza a subir las manos por debajo de mi camiseta (mala idea ponerme ropa tan suelta). Me acaricia la espalda y el vientre. Juguetea un poco con el broche de mi sujetador pero no lo llega a desabrochar. Veo sus intenciones (hay que ser muy tonto para no verlas). Mi mente dice que pare pero mi cuerpo no reacciona. Me empieza a besar el cuello hasta llegar a mi clavícula, donde me hace un chupón. Despierto de mi trance y lo alejo. Me marcho cabreada y lo dejo ahí con cara de idiota.

Vuelvo a mi cuarto y pienso en lo que acaba de pasar.
¿Tan poco control tengo de mi misma?

Hola a todos. Gracias por leer la historia. Como veis estoy empezando y no tengo muchos lectores, pero se hace lo que se puede. Allison se ha encontrado con un grave problema: amor a primera vista. Alan no es una persona de esas que se enamoran y viven felices con una sola persona y eso mata a Allison. Más adelante veremos lo que pasa entre ellos. Espero que os guste.

Whisper (Susurro)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora