𝐎𝐂𝐄𝐀𝐍𝐎 𝐃𝐄 𝐄𝐍𝐅𝐄𝐑𝐌𝐄𝐃𝐀𝐃𝐄𝐒.<<
Fibrosis Quística es lo que tenía Marina Clearwater, la segunda hija del matrimonio, amada por toda su familia y la mayoría de los habitantes de la reservación.
Marina nunca pudo ver una vida más allá d...
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𝐍𝐀𝐑𝐑𝐀 𝐌𝐀𝐑𝐈𝐍𝐀.
Abrí mis ojos sintiendo como a mi al rededor habían ruidos demasiados fuertes, como si realmente no me costará escuchar a alguien desde la montaña que había cerca.
‐¿Amor?
Llevé mi mirada a una parte de la habitación, ahí se encontraba mi esposo, el amor de mi vida.
Me levanté con cuidado para ir donde el a una velocidad sobrenatural haciendo que ría nerviosa, Edward tomo mi cintura para acercarme a él colocándose detrás de mí.
Nos ganamos en frente de un espejo, el ponía su mentón en mi hombro con una pequeña sonrisa en su rostro.
-Mar, Eres hermosa -Mordí mi labio avergonzada -Tenemos la misma temperatura.
-Dios, nunca me había imaginado así -Admití -Aunque el color rojo en mis ojos me causa temor.
Me di la vuelta para abrazarlo a mí, aunque creo que no supe medir muy bien mi fuerza ya que logré sacarle un quejido.
-Lo siento..
-Eres más fuerte que yo en este momento -Lo solté dedicándole una sonrisa -No me vayas vayas romper, que así no te voy a durar.
Hice un movimiento para que se acerqué a mi de manera brusca poniéndolo nervioso.
-Te amo.. mucho -Dije mientras ponía la palma de mi mano en su mejilla para acercarlo a mí, nuestros labios chocaron iniciando un pequeño beso.
Sus manos claramente se fueron a mi cintura, haciendo que me pegué más a el.
Me separé pensando en Oceanía, quería verla.
-¿Y Oceanía?
-Es increíble, casi se come mi dedo pero es increíble.
-¿Dónde está? Tengo que verla -Iba a empezar a caminar pero me detuvo haciendo que haga un leve puchero.
-Aguarda, primero debes de controlar tu sed -Iba a interrumpirlo pero sentí mi garganta rasposa -Si, tienes que cazar.
Habíamos empezado a correr por todo el bosque, sin importarme que manchara la tan linda ropa que traía, pero iba ganándole a Eddie.