Cuando desperte estaba en una cama. Negra. Blanda. De pelicula. Atras habia un cabecero muy hermoso y...... negro. La habitacion era enorme y los muebles eran bohemios- vintage y la mayoria negros. Habia un super-balcon que tenia unas bellas vistas hacia la ciudad. Intente moverme a otra posicion, pero mi cuerpo se quejo y me tumbe como obligada. Y mi ropa?? Solo lograba tener un campo de vision minimo y en el no entraba mi ropa. Llevaba una camisa (adivinad el color) y unos pantalones cortos rojo burdeos. Escuche pasos y al momento me asome lo que podia sin hacerme daño. En la puerta aparecio un joven; 22 años aprox. Pelo medio, negro, flequillo, camisa negra, pantalones negros y chaqueta negra. Mmmm.... es guapo, sus rasgos son perfilados y... parece profundo. Se queda mirandome a los pies de la cama. Finalmente hablo:
-¿Donde e...estoy?- Puedo alcanzar a decir.
-Estas en un dormitorio.-dice el pero sin tono de burla.
-Larson, me hizo daño. Lo recuerdo con dolor. - Murmuro.
-Ese desgraciado no se movera de su arrogante casa hasta dentro de un tiempo.- dijo el con notable ira en su voz. Mas tranquilo, me pregunta
-¿Te sientes mejor? Si quieres, te traigo una sopa o una bolsa de hielo para esa cabeza.-
-Oh... gracias, pero un vaso de agua lo agradeceria mucho.- dije con un hilillo de voz.
-Toma-, dijo el mientras me ayudaba a acomodarme para beber.
-¿Y el instituto?, he faltado.- dije con finjidilla preocupacion. Me seguia faltando un poco de aire. Que bruto es ese Larson.
-Tranquila, hemos llamado diciendo que no has podido asistir por asuntos personales.- dijo el.
-Sabes, cuando Larson me estaba pegando, senti que el mundo se venia abajo, pense..... que ya jamas podria conocer a...- upssss, se me ha colado.
-Que jamas podrias conocer a los Black Diamonds, cierto??- y añadio- pues Bienvenida; cuando le dijiste aquello a Larson, te sentiste segura, te sentiste como te debias sentir. Y ahora pues ya eres uno de nosotros.-
-Creo que me puedo mover ya....- digo haciendo un pequeño esfuerzo por levantarme. Al momento, el me agarra y me vuelve a posicionar en postura- descanso.
-No, pequeña, estas muy debil y tienes una leve hemorragia interna. Ahora esta bien, pero puede volver a abrirse.-
Yo no rechisto y el se levanta del lado de la cama. Se da la vuelta y va a una comoda. Consigue unos almohadones y un edredon fino. Me coloca los almohadones en la cabeza y me cubre con el edredon.
-Que pasa con mi ropa- dije rompiendo el momento escena tierna. Maldita insolencia mia.
-Esta lavandose, el suelo del callejon no estaba muy limpio- me dice y añade - descansa-
Luego sale y cierra la puerta. Es tarde, lo veo en la ventana. El cielo esta adquiriendo un color rojo oscurisimo y voy cerrando mis ojos. Luego duermo pensando en el. ¿Quien es? No me ha dicho su nombre, pero una cosa es segura; no sera la primera vez que hablemos. Y creo que va a ser muy a menudo ahora.....
