Arjan siguió a Roshanee a través del estrecho túnel no sin cierta dificultad. Eso era un problema con el que no habían contado. Apretó los dientes con fuerza al darse cuenta de que se estrechaba aún más y el chico frente a él parecía estar igual de frustrado.
_Tenemos que sacarnos las armaduras, rápido. - ordenó. - Ya estamos cerca así que me asomaré para...
_No.
La contundente negativa de Arjan lo hizo mirarlo fijamente sin entender el motivo.
_Yo lo haré. Tu quédate aquí abajo y espera.
_Pero Arjan, yo...
_He dicho que te quedes. Fin, Roshanee.
_Yo también creo que es más prudente que te quedes. - apoyó el elfo mientras Arjan soltaba las juntas de su armadura con tal rapidez que antes de que se dieran cuenta ya había desaparecido tras la curva del camino,cuesta arriba y atrapó la muñeca de Roshanee cuando intentó seguirle. - Es capaz de ocuparse solito.
_Jaidev, desde que empezó la misión solo hacéis que tratarme como un crío. Tu, Sashi y él.
_A lo mejor es porque queremos que llegues vivo a lo importante. - gruñó la amazona, pellizcándole la mejilla con tanta fuerza que le dejó una rojez.
El chico ni se atrevió a chistar.
Poco después oyeron pasos en el túnel que regresaban hacia ellos. Arjan asomó la cabeza por el espacio y les hizo un gesto con la mano. El elfo se volvió hacia el resto de guerreros indicándoles que comenzaran a quitarse la armadura, tendrían que pasarlas pieza a pieza menos los que cupieran por aquel sitio con ella puesta. Y sabía de alguien que no se iba a quedar parado mucho tiempo. El estruendo metálico contra la roca no hizo más que confirmarle que Roshanee ya estaba pasando por testarudez y eso que le iba a costar trabajo. Incluso Sashi que tenía una complexión parecida a la suya prefería quitarse la armadura para ahorrarse tonterías.
Arjan tomó su brazo y tiró de él hacia el otro lado, haciendo que cayera con todo su peso sobre él. El joven resopló y se abrazó al dragón antes de pegarle un puñetazo en el hombro.
_¡Ay! ¿Pero qué haces?
_Eres imbécil.
_Roshanee...
Sin embargo, no quería hablar. Colocó la mano en la pared para hacer el hueco un poco más grande y eliminar las piedras puntiagudas que sobresalían peligrosamente. Una cantidad pequeña de magia, solo eso. No quería que los detectasen por su culpa.
_No queda lejos ¿verdad?
Lo sabía, aún así era la excusa perfecta para pegarse a Arjan como una lapa y engancharlo del brazo, cosa que al dragón no pareció molestar en lo más mínimo.
_Solo unos metros. Luego hay una escalerilla bastante carcomida, pero nos aguantará y si no lo hace hay cuerdas. Roshanee...
_¿Qué...?
Él le soltó el agarre y deslizó la mano en la suya, apretando con suavidad. Su mirada se clavó en la suya en medio de aquella penumbra, tranquilizando los nervios que lo carcomían por dentro.
_Todo irá bien. No te despegues de mí.
_¿Y quien te ha dicho que quiero ir pegado a tu culo todo el día? - protestó el muchacho con una leve sonrisa.
_Varias cosas, pero pueden esperar.
*****
La muchacha arrojó otro libro al suelo con violencia y se dirigió a la puerta. Posó sus manos sobre la puerta y se concentró. Cuando los abrió solo había conseguido que a la madera le crecieran flores. Dio un grito, furiosa. Fue entonces cuando lo sintió, aquel poder que llevaba tantos años evitando usar, abandonado en el interior de su cuerpo, atado en una esquina oscura. Ya era hora de dar rienda suelta a lo que podía hacer. Agarró el pomo y este se derritió bajo sus dedos envueltos en un intenso brillo rojizo,luego las flores de la puerta echaron raíces y la hicieron astillas. Una sonrisa iluminó su rostro mientras observaba sus manos. Todos aquellos años evitando usarlo, pensando que Andhera la protegería y ¿ahora él la encerraba? No. Se había terminado la niña inocente. Iba a pedir explicaciones por sí misma.
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Slave
Fiksi UmumKaram Siddhartha, legítimo heredero del trono de Aryam, da con sus jóvenes huesos en un barco de esclavos tras un ataque en palacio. Su destino: Kumaria, hogar del mercado de esclavos más grande de la tierra conocida y donde acaba en manos del sobe...
