Entro en el coche y el idiota de mi mejor amigo hace lo que mejor se le da: tocarme las narices.
- Señoras y señores, con ustedes, el hombre más antipático y desagradable de la historia del cine, un fuerte aplauso para Adam Ros - Will se pone a dar palmas y hacer ruidos raros, ¿se supone que eso es un público enloquecido?
- Déjame en paz.
- Tío - parece que no se va a callar -, hasta para ti ha sido demasiado.
- Ya iba irritado de antes, ¿vale? Clarisa me tiene harto y no me ha venido nada bien que viniera a verme esta mañana.
- Lo sé, estaba delante. Estabais en mi imprenta.
- La chiquilla de prácticas ha pagado mi mal humor, no estoy orgulloso pero tampoco es el fin del mundo.
- A lo mejor para ella un poco sí - genial, quiere hacerme sentir mal -, si te hubieras fijado sólo un momento en la cara que tenía te habría sabido mal incluso a ti, infranqueable muro de piedra.
- Eres imbécil.
- No - contesta -, de hecho lo eres tú, seguramente todo el mundo me daría la razón.
Mi paciencia empieza a tambalearse y me doy cuenta de que aún no ha metido la llave en el contacto. Venía con intención de darme la charla desde el principio.
- Vale, Will - le doy la razón -, he sido un completo capullo con la chica, es verdad. ¿Contento?
- Mmmm no. Ella debería saberlo, el mal ya está hecho.
No doy crédito a lo que estoy escuchando.
- ¿Pretendes que la busque mañana y le pida perdón? - pregunto atónito.
- Sería increíble, tío.
- Ni lo sueñes.
- Bien, entiendo que no hagas eso - no sé en qué momento he aceptado negociar, siempre hace conmigo lo que quiere -, pero de algún modo tendrías que compensarla, aunque ella no sepa que el gesto bondadoso viene de ti.
- No sabía que a la gente de prácticas se le podía pagar.
- Joder, Adam, no hablo de dinero.
- ¿Y de qué hablas entonces? - la poca paciencia que me queda amenaza con salir del coche y yo detrás.
- No lo sé, tú eres el genio, ¿no? Piensa algo, seguro que hay mil cosas que puedan hacerla feliz y a ti no te cueste nada.
Respiro hondo y asiento. Él gana, compensaré de alguna forma a la chica y, con suerte, nadie más me molestará con el tema. Todo esto me pasa por romper mi regla de no hablar con nadie más allá de lo estrictamente necesario durante el rodaje.
- ¿Listo para otra fiesta pija llena de gente falsa? - pregunta arrancando por fin el coche.
- Ni de lejos.
Cuando llegamos al Bourbon Vip ya está lleno y Clarisa viene directa hacia nosotros fingiendo abrirse camino entre la gente que, en realidad, le está haciendo un pasillo. Seguro que estaba pendiente de la puerta para verme aparecer.
- Hola, Clari - Will se adelanta intentando salvarme. No lo logra.
- Hola, Will - se acerca a mí sin siquiera mirarle -. Mira que hay pocas escenas en las que no salgo y has tenido que liarla justo en una de ellas, habría matado por verlo.
- No me apetece hablar de ello.
- Pues es el tema de la noche - se ríe -, ¿esperabas salir indemne?
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¡Prevenidos!
Romance¿Qué ocurre cuando descubres que tu amor platónico no tiene nada que ver con lo que habías imaginado? Una joven en busca de su propio camino. Un hombre perdido que necesita que lo encuentren. La eterna lucha entre mente y corazón que nunca acaba bie...
