-¿¡Qué demonios?! -gritó el joven Parker agarrándose de su propia cabeza con el temor de perderla.
Su punzada despertó alterada en ese preciso instante, como si con solo leer el titular frente a sus ojos su instinto supiera de inmediato que se encontraba ante un peligro inminente a medida que los anuncios de la noticia exclusiva aparecían en su teléfono cada que sus dedos se deslizaban por la pantalla, pues era la sensación y el tema favorito a tratar por todos en cada red social.
Algo conmocionado y sintiendo las gotas de sudor caer de su frente, caminó por el cuarto en círculos, casi mordiéndose las uñas por tratar de pensar en aquel imprevisto inconveniente.
Para su fortuna su celo estaba por terminar, por lo que pronto podría regresar a casa sin presentar inconveniente alguno. Siempre y cuando tomara sus supresores, todo iría de maravilla.
-Peter. -La voz conocida de la señorita Potts le hizo voltear para verla entrar con un portafolio en la mano. Su rostro se mostraba serio pero el tono de su voz era igual de amable y gentil que siempre.- Tuvimos un averío con el sistema de seguridad, tenemos sospechas de que no fue solo un accidente. No tenemos aún todos los detalles, pero deberíamos tenerlo solucionado pronto. No es seguro que te quedes aquí, la prensa pronto se instalará cerca y por esa razón debes irte, solo por precaución.
-¿Alguien logró ingresar al sistema?
-Así es, por períodos cortos de tiempo. Lo suficiente como para dejar sobrevolar algunos drones a un rango de diez metros. -La mujer suspiró- Tendremos que investigar.
-¿Y el señor Stark...? Es... Todo es culpa mía. Lo siento.
-Eso no es cierto, no te debes disculpar.
Peter se cruzó de brazos frustrado, la señorita Potts caminó hasta él para tomarle de los hombros y relajarlo.
-Todo estará bajo control, yo me encargo. Así que no te preocupes y empaca tus cosas. -Pepper le indicó tratando de ayudarle a mantener la calma. Poco a poco logrando hacer que la respiración del joven se regulara a la suya.
Peter asintió sintiendo como su alteración se dispersaba ante la suavidad de su toque. Él inhaló y exhaló profundamente, tratando de evitar revisar de nuevo la pantalla de su teléfono que continuaba vibrando dentro de su bolsillo.
-Ve a casa.
El rostro de Peter se tensó.
-No, no puedo hacerlo. ¿Qué pasará con el caso? ¿Qué si se encuentra un rastro del paradero del señor Osborn y no puedo llegar a tiempo para ayudar? ¿Y si algo ocurre? ¿Y si Harry es expuesto en alguna fotografía? Entonces el gobierno sabría que el señor Stark les ha mentido y comenzarán a buscarnos. Yo, yo debo estar aquí porque...
-Has hecho más que suficiente, Peter. -Interrumpió la mujer para evitar que se sobresaltara nuevamente-. Siempre es bienvenida una mano, pero... Nosotros podemos manejar esto y mucho más. Tú solo debes pensar en tu bienestar. Te hemos alejado mucho tiempo de tu familia y amigos... Debes regresar con ellos, debes hacerles mucha falta.
-Pero...
De repente la señorita Potts liberó una leve risa. Peter, confundido por su reacción la observó sonreír.
-Tienes un parecido a Tony, no es fácil convencerte de descansar.
-Oh, lo siento...
-Está bien, conozco el sentimiento. Asegúrate de cuidarte a ti mismo tanto como cuidas a los demás. Todo el peso que te agobia no lo soportes solo sobre ti, eres joven y un buen muchacho... Ayúdanos ayudándote, y en el caso de que tengamos noticias de algo... Te llamaremos.
ESTÁS LEYENDO
Ese mocoso...
FanfictionRecibir la tarea de mantenerse en contacto con el joven Peter Parker no era nada sencillo para Happy Hogan. Escuchar las peculiares y extrañas bitácoras del muchacho era tolerable, pero tener que tomar un vuelo de emergencia desde New York no era al...
