-Peter.
-Oye tía May, ¿Has visto mi mochila?, no la encuentro por ningún lado. -El adolescente preguntó en voz alta, entre que peinaba su propio cabello hacia atrás usando su mano derecha como un peine improvisado, enredando cada mechón entre sus dedos para después con un poco de gel atrapar cada cabello rebelde a simple vista-. Deben estar esperándome, voy a llegar tarde... ¡Y no está en mi cuarto, lo juro!
Y justo desde la sala de estar, en el viejo sofá gris estaba May, sentada en el sillón se cruzó de brazos y de piernas, habiéndose limitado desde hace un buen rato a tan solo mirar a su sobrino revolotear de un lado a otro por toda la casa.
Pero había llegado el momento oportuno de intervenir.
Tuvo suficiente de la cantidad de desorden que había provocado el muchacho, había arrasado con la ropa que llevaría a la lavandería y con ese descuido logró preocuparse al pensar que posiblemente la habría mezclado con la que apenas justo ese día había reclamado de la tienda.
-Peter. -Pronunció una vez más el nombre de su sobrino, retirándose los lentes de descanso y dejándolos sobre la mesita cercana donde su café y un grueso libro reposaba.
El muchacho al poco tiempo estuvo de vuelta con ella, tragó saliva y se preguntó el porqué su tía le miraba severamente antes de pararse a su costado.
Decidió iniciar con la charla antes de ser el objetivo de sus llamados de atención frecuentes desde que su segundo género había sido revelado.
Ya llevaban varias discusiones con el tema de un posible toque de queda o limitaciones que antes nunca había tenido, ni May se había molestado en imponer.
Debía estar en casa todos los días para antes de las once de la noche y no podía irse sin dejar su teléfono en casa. Aquello se le había dicho con la excusa de poder estar en contacto en caso de que sucediera algo, pero claro que Peter sabía que el verdadero propósito detrás de esa petición lo era poder localizar y rastrear las rutas frecuentes que tomaba durante sus patrullas, que ya no podían expandirse a más allá de las afueras de la cuidad, o de lo contrario sería reportado.
No podía negar que cierto instinto suyo estaba percibiendo un molesto piquete cada vez que intentaba pensar en salir de su área, claramente había algo oculto y más allá de lo que se le permitía conocer existiendo y haciendo de su vida más limitada y simple.
Nada extraño, si se omiten los hechos que lo sitúan dentro de su estado actual.
Peter finalmente concluyó que May quería ahorrarse el explicar porqué le importaba con tanta intensidad si alguna vez en esa semana había ido lejos de casa, así que simplemente la tranquilizaba hasta que sus propias preguntas le llegaban a incomodar de más.
Después de muchas confrontaciones, el castaño casi y se había convencido completamente de que no habría problema en ese pequeño cambio. Podría seguir patrullando y eso era lo que más le importaba.
-Creo que me he puesto algo demasiado normal ¿No crees? ¿O será demasiado sonso el sombrero? -preguntó al pararse frente al espejo justo al lado de la televisión plana.
No empezaría su noche con otra pelea sin sentido, prefería llevarse bien con su tía que por el momento solo estaba un poco alterada y angustiada por su bienestar aún si en realidad no corría algún peligro grave como tal.
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Ese mocoso...
FanfictionRecibir la tarea de mantenerse en contacto con el joven Peter Parker no era nada sencillo para Happy Hogan. Escuchar las peculiares y extrañas bitácoras del muchacho era tolerable, pero tener que tomar un vuelo de emergencia desde New York no era al...
