CAPITULO 2

1.1K 158 17
                                        


Duele.

No he salido de esta habitación durante horas. Tampoco he comido o dormido algo. Dije que no me convertiría en la típica persona abandonada. Pero mentí.

Duele como el infierno.

Dicen que para olvidar a quien amabas se necesitan diecisiete meses.

¡Al diablo con eso!

Olvidaré al bastardo de Johnny en menos de esos malditos meses.

O al menos eso espero. Tengo que empezar por salir de aquí.

Así que, ignoro a todo el personal de servicio cuando me ven bajar las escaleras. Unos sorprendidos, otros temerosos de que sea un fantasma el que seguramente ven.

―Joven Suh ¿Desea algo de desayunar?

¿Desayunar?

Mierda. He estado encerrado en la habitación durante muchas horas.

―No, Gracias, señora Bin. ¿El señor está? Porque voy a matarlo ahora mismo si durmió en esta casa después de haberme confesado que tiene un amante. Solamente dígame dónde guarda los cuchillos, de lo demás me encargo yo.

Ella abre sus ojos como platos. Seguramente piensa que estoy loco. Bueno, ni yo mismo lo sé. Pero lo que sí sé es que mataré a Johnny si lo veo aquí.

―No, joven. El señor no ha regresado a casa.

―Bueno, en ese caso. Saldré.

―¿Se encuentra bien?

―Perfectamente ―Miento.

Apenas doy unos cuantos pasos y escucho su sollozo. Me alarmo y rápidamente llego a ella. Ha sido una buena persona durante he estado aquí. Ella me ha enseñado todo lo que sé sobre etiquetas. La forma en que la que crecí con mi padre no era la más elegante de todas, pero tuve la mejor infancia, así que, soy afortunado por eso.

La muerte de mi madre cuando tenía nueve años no impidió que mi padre me diera todo lo que necesitaba. Aunque el vacío de una madre es difícil de llenar, con el tiempo lo vas superando y más con personas tan buenas como la señora Bin y mis amigos. Pensé que con Johnny también llenaría ese vacío con amor y tendría a mi propia familia, pero la realidad es otra.

―¿Es verdad lo del divorcio? ―Pregunta limpiando sus lágrimas. Parece que la noticia le haya afectado más a ella que a mí. Aunque a quién quiero engañar.

―Sí. Pero no llores. Me haces sentir que soy una mala madre.

Ambos nos reímos. Ella podría ser mi madre realmente. Así que tomo su mano y la aprieto.

Cuando voy a pedirle que vayamos a la cocina juntos y aceptar ese desayuno como una despedida.

Escucho los pasos de alguien.

―Taeyong.

Me tenso.

Aprieto mis puños y camino hasta donde Johnny está de pie.

Parece que tampoco ha tenido una buena noche. ¿Acaso no fue a refugiarse a los brazos de su amante?

No tengo cuchillos.

Pero sí manos. Por lo que voy directo hacia él y la palma de mi mano va directo hacia su rostro.

―¡Hijo de puta! ―Lo golpeo ― ¡Te atreves a regresar después de todo! ¡Vete de aquí!

―¡Taeyong! ―Grita, tomando mis brazos para impedir que lo siga golpeando. Estoy seguro que no le duele como el corazón me duele en estos momentos al recordar cada una de sus palabras.

𒄬 ¡𝐌𝐀𝐋𝐃𝐈𝐓𝐎 𝐄𝐒𝐓𝐀𝐅𝐀𝐃𝐎𝐑! 𒄬|| ᴶᵃᵉʸᵒⁿᵍDonde viven las historias. Descúbrelo ahora