Capítulo 10.

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<<Estúpido diario, creo que ha llegado el momento, bueno, creo que si lo escribí en realidad pero no recuerdo exactamente dónde, porque era una forma en la cual yo pudiera recordar que si paso y no fue otra cosa de mis sueños.

Cuando estaba en tercer grado de la universidad, casi en cuarto y a nada de graduarme, me habia comenzado a sentir mal, en mi cuerpo tenía muchas erupciones, por lo que me habían dicho era una reacción alérgica al estrés, eso fue demasiado raro, era lo que me faltaba, estaba en el punto máximo de trabajo en la escuela y mi cuerpo se volvió alérgico al estrés, fue muy molesto.

Papá me llevo al doctor cuando se enteró ya que cuando comencé con el salpullido él había vuelto de su viaje de negocios por una semana, justo me vio y me llevo corriendo al doctor, había sido fácil esconderlo de mis hermanos porque salía rápido para tomar el autobús y llegar a la universidad pero de papá no, mucho menos del abuelo que se molestó bastante y luego dijo que era muy débil por no aguantar una carga tan simple como lo era la universidad, me gustaría que dijera lo mismo si tan solo supiera como nos trataban esos malditos en la institución.

Bueno, cuando llegue al hospital no estaba preocupado ni nada por el estilo, pero luego recordé que ahí trabajaba Torao y lo que menos quería era que me viera lleno de tantas ronchas ¡Me veía horrible! Tenía hasta un ojo hinchado, que Law me viera de esa manera no quería para nada, por lo que comencé a esconderme y escaparme dentro del hospital hasta que me acabe desmayado. Sabo me contó que me encontraron tirado cerca de los baños, aunque quién me encontró fue la mamá de Chopper, la doctora Kureha, ella le aviso a todos los del personal para que me llevarán a urgencias porque no era normal eso de que me desmayara, porque me tomo dos días despertar, pero lo hice porque recordé que el fin de semana no es eterno entonces debía ir el lunes a la escuela para los exámenes, en mi maldita universidad no perdonaban a los enfermos así que, quedarme en el hospital no era una opción.

Cuando desperté estaba junto a mi Torao, se puso feliz de que despertará, luego me regaño por no ir antes al doctor. Pero eso no importa, gracias a eso Torao y yo intercambiamos números para poder estar más en contacto, eso me puso muy feliz, él no lo sabía pero llevaba ya tiempo enamorado de él.

Estuvimos hablando desde el inicio del día hasta entrada la madrugada, esto era todas las noches y después de esta rutina que formamos, a los dos meses comenzamos a salir a diferentes lugares, de un momento a otro me pidió ser su pareja el día de mi cumpleaños. Nunca antes había sido tan feliz.>>

El menor paro de escribir, ya que no sabía con exactitud si sería correcto escribir todos los detalles, si bien era cierto que hablaban todos los días sin falta, además de las salidas donde los besos de un momento a otro se comenzaron a hacer presentes, no sabía si sería correcto escribir todo lo que ocurrió aquella noche de su cumpleaños, el día que faltó al colegio para pasarlo junto al doctor, pensó seriamente en hacerlo, pero al final no lo hizo por si alguno de sus hermanos terminaba encontrando el diario. Era mejor que aquello que ocurrió en el departamento del adulto se quedará a la imaginación de cualquiera que pudiera leer aquellas páginas llenas de sus sentimientos y recuerdos.

Porque aquello era algo que su corazón tenía como un recuerdo único y especial de uno de los días más felices de su vida.

El diario de un enamorado. [Finalizada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora