Parte 17

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En la mañana se preparó para la escuela y alistó sus cosas para poder ir a la cafetería, estaba ansioso por ir y ver un rato a Kim, desde su cumpleaños no habían podido hablar mucho.

Llegó la hora donde normalmente Kim llegaba a la cafetería, estuvo viendo hacia la puerta, vio que pasó el tiempo y jamás llego, eso le llamó la atención, pero pensó que tendría mucho trabajo que hacer así que lo vería en la mansión. Pero eso tampoco pasó. Che se preocupó pero no le quiso escribir para no molestarlo, esperaba que lo pudiera ver al día siguiente.


Volvió a esperar a Kim en la cafetería pero pasó lo mismo que el día anterior y no llegó. Ya preocupado decidió mandarle un mensaje, pero vio como Kim estaba en línea, veía su mensaje y no le contesto, provocó cierto malestar en su pecho, pero decidió no prestarle atención y ver si los hermanos mayores sabían algo.


-Khun- dijo Che mientras estaban viendo una serie.

-Dime Che.

-¿Dónde ha estado Kim?

-No ha querido hablar mucho con nosotros, solo se que se está quedando hasta tarde en el estudio y se va a dormir a su departamento. ¿Por qué?

-Solo curiosidad.

-¿No lo has visto en la cafetería?

-No ha ido.

Eso llamó la atención del hermano mayor, porque aun por más trabajo que tuviera siempre iba a la cafetería para poder ver un rato a su ángel.

-Ha de estar ocupado, no te preocupes.

-No lo estoy- dijo Che sintiendo tristeza pero sin querer demostrarlo.

-Lo siento- le dijo de repente Khun.

-¿A qué te refieres?

-Porque este estilo de vida a veces es muy pesado y a lo mejor mi hermano se quiso apartar un poco.

Che lo entendí porque sabía que últimamente iban a más misiones y muchas veces llegaban con lesiones, su hermano trataba de no preocuparlo pero sabía que había algo pasando que tenía a todos más estresados de lo normal.

-Algo está pasando ¿verdad?

-No lo sé, pero verás que todo pronto se acomodará.

-Gracias Khun.

Terminaron de ver la serie y cada uno se fue a su cuarto a descansar, no podía dormir muy bien porque seguía pensando en Kim, pero decidió no darle demasiadas vueltas al asunto.


Como había descansado de la cafetería decidió hacer la pintura en el estudio del señor Korn. Hizo la parte de una pared llena de aves de diversos tamaños, pero todas en tonalidades de negro, gris y blanco.

En cuanto terminó se bajó de la escalera y se alejó unos pasos para poder admirar su obra completa.

-Te quedo esplendido Che, muchas gracias- dijo el señor Korn desde su espalda.

-Me alegra que le haya gustado.

-No debes de ser tan formal Che.

-Lo siento.

-Definitivamente si vendes tus obras mucha gente la compraría, es impactante.

-No creo ser tan bueno.

-Te subestimas mucho niño- dijo Korn- Si oferto tus dibujos créeme que los venderías muy caros.

-Muchas gracias.

El angel y un cafeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora