Solo a mi...

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La frase "No hay persona más peligrosa que una mujer celosa" siempre ha estado cargada de misoginia, como si una sola mujer podría destruir todo solo por celos. La frase correcta es "No hay persona más peligrosa que una astuta que además es celosa"

Aunque, en este caso, esa persona es realmente una mujer, solo es una coincidencia, si fuera un hombre las cosas resultarían exactamente igual.

Ella es la esposa de Nueva España, así lo había entendido desde la ocasión donde le preguntó al sacerdote del pueblo "¿Que es el matrimonio?" — Es la unión entre un hombre y una mujer que se aman, que se cuidan y protegen entre ellos— Cuando escucho eso, ella se convenció de que era la esposa de Nueva España, solo faltaba el anillo.

Pero Nueva España la había traicionado, y no con una mujer; si hubiese sido una mujer no le hubiera lastimado tanto, los hombres son infieles por naturaleza. Y ahora debía remediar esto, nadie le robaría a su esposo.

♡♡♡

[POV XX]

Estoy casada con Nueva España, eso fue lo que me dio a entender el sacerdote. Solo faltaba la ceremonia y entonces todo el mundo lo sabría y no solo los de la casa, siempre he esperado ese momento y aun lo espero con todo mi corazón.

Soy una buena esposa y Nueva España es un magnífico esposo, pero, como todo hombre, él tiene sus deslices. No puedo culparlo, soy demasiado joven para poder amar lo cómo se debe, que se encontrara ocasionalmente con otras mujeres no me hacía daño, a fin de cuentas yo era la oficial, la mujer a la cual Nueva España acudía no para saciar su cuerpo, si no su corazón.

A mi acude por abrazos y risas, ellas debían conformarse con el tacto insípido de caricias solo impulsadas por la debilidad y no por amor. Pero las voces de la casa comenzaron a susurrar sin vergüenza el nombre de otra persona, alguien más a quien Nueva España no le brindaba solo la parte más insípida también le entregaba mi mitad.

Un día me atreví a preguntar si es que él amaba a esa persona, mi corazón se estrujo en el momento que él me respondió con una sonrisa "Tal vez si lo amo"

Lo amaba, era un hombre, Nueva España estaba engañándome con un sucio hombre. Maldito sea Trece Colonias, quien seguramente era un brujo que había hechizado de alguna forma a Nueva España para que dejara de amarme, pero no importaba lo tendría de regreso, un amor como el nuestro no podía ser roto ni por la magia oscura más fuerte.

Aunque Nueva España estaba siendo víctima de esa manipulación maligna, no estaba exento de culpa, si tanto me amaba debió resistirlo y aferrarse a mí como yo me he aferrado a él durante tanto tiempo. Fue entonces cuando me decidí a contarle todo a España, él podía castigarlo y después Nueva España regresaría a mis brazos.

Fue doloroso ver los castigos que España le impuso, me dolió verlo tan decaído después de eso, claramente afligido por ese vergonzoso momento de debilidad, aunque yo ya lo había perdonado el aún no se perdonaba a sí mismo.

Creí que él había dejado atrás eso, que su corazón estaba libre de esa magia oscura de la cual fue víctima, pero los susurros volvieron. Esta vez eran mucho más cuidadosos al momento de hablar sobre el nuevo amante de Nueva España, pero sabía que era otra vez un hombre.

Intente escuchar a escondidas tantas veces como pude, pero nunca se les iba la lengua enfrente de mí. Me sentía morir, Colombia, Virrey, Chile y Rio de plata sabían sobre esto pero no me decían nada. Eran cómplices de Nueva España y su amante.

No fue hasta la fiesta hace dos semanas que pude verlo frente a mis ojos, vi a Nueva España abrazando a alguien de una manera muy íntima. Aunque eso no me dejaba en claro si esa persona era su amante, había tenido suficiente.

DESCARTANDO PRETENDIENTES Donde viven las historias. Descúbrelo ahora