- Tu maldito cabello ya me tiene harto- Tomó con brusquedad al niño por los largos cabellos y se lo cortó hasta los hombros con la mitad de una tijera.- Los hombres no deben llevar el cabello tan largo- el cabello le quedo disparejo, mas corto detrás y aun muy largo de delante.
Se quedo con el largo cabello en las manos y después lo arrojó al suelo.
Río de plata y España llevaban alrededor de 3 meses en el barco, mismos meses que el niño llevaba de luto por su madre. Las clases de español habían comenzado en simultáneo con el dia en que se convirtió en colonia.
- Ahora continúa con la lección- España no era el mejor profesor de español, por irónico que fuera, tenía poca paciencia y demasiada fuerza en sus manos. - Mas te vale en esta ocasión hacerlo bien- el niño ya había aprendido todos los insultos habidos y por haber que España se conociese.
Los nervios le ganaron y terminó por volver ha escribir mal las palabras.
-NO NO! CARAJO!- Golpeo la mesa y clavo la tijera en ella, Rio de plata comenzó a llorar. - ¡Cállate ya! ¡¡Puto llorica!!- Sintió su mejilla derecha repentinamente caliente y terminó en el suelo.
España lo abofeteó con tan fuerza que lo tiró de la silla.
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Todos los meses que duró el viaje en barco fueron insufribles, Río de plata ya desconocia lo que era la autoestima. Llegaron una tarde con demasiado viento de octubre, con el cabello recién cortado hasta los hombros y ya suficiente conocimiento del español.
-Trajiste a otro- Rio de plata no vio a la persona que venía bajando las escaleras, desde que convivía con España siempre mantenía la vista en el suelo. Cuando lo tuvo cerca, le tomó por los hombros y lo atrajo hacia el. " ¿Esto... es un abrazo?" - Esta temblando. ¿Que le hiciste?- aun le sujetaba por los hombros, firme pero no con demasiada fuerza.
- Creo que ya te lo imaginas- Les paso por un lado y subió las escaleras- te lo dejo encargado, Nueva España- El apreton en sus hombros se intensificó pero después perdió fuerza, finalmente lo soltó.
- Debió ser horrible estar con el tantos meses- Nueva España se inclinó un poco delante de el - Soy Nueva España- "Me está sonriendo" La diferencia de altura no era demasiada y la de edades tampoco.
- Uhmm- Toco sus dedos y agacho de vuelta la cabeza- yo Rio de plata- le costaba trabajo hablar fluido con personas, aunque si sabía cono formular las oraciones básicas.
- ¿Se te da mal el español?-
- Un poco, si- sus rodillas temblaban.
- Bueno, te voy a ayudar en eso- Nueva España puso una de sus manos sobre la cabeza de Rio de plata- pero con una condición- Comenzó a quitarle los mechones de cabello castaño que le caian por el rostro, acomodando los detras de sus orejas.- Deja que te vea el rostro, debe ser molesto estudiar con todo ese cabello en la cara-
- Antes tenía mas- Sintio las mejillas repentinamente calientes- Me llegaba hasta...- Guardo silencio un momento mientras intentaba recordar como se decía esa parte de su cuerpo- Hasta aquí- prefirió señalar su cintura-
- Primero, esta parte de aquí se llama "cintura"- apunto sobre el mismo lugar que Río de plata estaba señalando-Segundo, me hubiera encantado verte con el cabello largo-
Rio de plata le sonrió -Gracias- se comenzaba a sentir mas agusto con el.
- Tercero, tienes unos ojos muy bonitos, Platita- Volvio a sonrojar se, no sabia si era por el sobrenombre o por el cumplido- Ah! Te puse un sobrenombre sin preguntar, ¿puedo llamarte así?-
" No! No lo hagas, me da mucha vergüenza" - Si, si puedes- Recibio una sonrisa. ¿Existían los flechazos? Porque Rio de plata estaba seguro de tener uno.
- Bueno Platita, sígueme. Arriba esta el cuarto que vas a ocupar- Años mas tarde, ese cuarto quedo desocupado pues Platita y Nueva España comenzaron a compartir habitación.
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DESCARTANDO PRETENDIENTES
FanfictionUna historia sobre un país que se independiza de su supuesto padre, donde deja atras esa vida como colonia e intenta revivir aunque sea un poco de lo que solia ser antes de la conquista. Una historia de amor, sobre los pretendientes que México tuvo...
