- ¡Ay no!- La tapa de una tetera metálica ahora estaba en el suelo mientras el agua se desbordaba sobre la estufa.- Se evaporó casi todo- Cuba se inclinó y levantó la tapa del suelo.
- Te dije que la vigilaras- Colombia sirvió comida en un plato y lleno un vaso con agua - Le llevare esto a Nueva España- apenas dio un paso afuera, Chile la interceptó.
- ¿Vas a llevarle comida a Nueva España?- Preguntó mientras sonreía, aunque no dejo que le contestara- Yo se la llevó- Le quitó la charola de encima y se fue en dirección al sótano.
El chileno tenía ya una lista de 2 intentos de confesión en esta historia de amor torpe, la primera fue mal interpretada y la segunda fue interrumpida. A la tercera va la vencida.
Este era el día, la oportunidad definitiva.
Pero los problemas comenzaron realmente rápido, en la entrada al sótano estaba Virrey, lanzando una llave y volviendo a atraparla. Apenas se acercó noto que la puerta estaba abierta.
- Virrey... ¿Que haces con la llave del sótano?- Algo aquí no le gustaba.
- ¡Ah! Esto...- Empezó a sudar frio mientras buscaba una escusa- La puerta ya estaba abierta yo... solo vine a cerrarla- Trato de sonreír pero su cara se moldeó en una mueca nerviosa.
- No la cierres aun entonces- Realmente la excusa de Virrey no le había convencido, pero no quería perder tiempo en eso- Voy a llevarle la comida a Nueva España- Abrió la puerta e intento entrar.
- No te preocupes por eso, yo se la llevo- Trato de quitarle la comida de las manos pero Chile fue mas rápido y entro en el pasillo.
- ¡No..! Yo lo haré- Dejo atrás a Virrey mientras cerraba la puerta detrás de el.
" Oh, lo siento Río de plata" Virrey observó a Chile entrar, se quedó afuera impotente "Espero y te haya dado tiempo"
Quizá, por haber estado muy metido en su pensamientos no se dio cuenta de algunas señales de que alguien ya había entrado en el sótano. La puerta principal abierta, y la segunda mal cerrada, Chile avanzó sin prestarle atención a lo que le rodeaba.
Abrio la segunda puerta, girando la manivela que había en esta, dejando salir un chirrido que alertó a los otros integrantes del sótano.
Fue en cámara lenta, ambos se movieron con rapidez hacia lados contrarios, aunque la pequeñez de la celda apenas les dejo separarse un poco.
La puerta de la celda se volvió a abrir y dejo ver a Chile cargando una charola con comida.
- Nueva España te traje co...- Al momento de ver a Río de plata, su sonrisa desapareció.- Rio de plata... ¿Que haces aquí?- No tardo en analizar la situación.
Las ropas y cabellos de ambos estaban desordenados, un claro sonrojo se mostraba en sus caras y el celeste tenía los labios hinchados. "Que diablos es esto"
Derretirse en celos era poca cosa, ahora mismo estaba totalmente envuelto en ellos mientras apretaba la charola, forzabdose a sonreír.
- Umm yo...- Ciertamente la actitud del celeste no ayudaba- Solo quería hablar con Nueva España...-
" Oh, claro que si" Rechino sus dientes mientras miraba a Río de plata " Yo también quería hablar con el" volvió a intentar controlarse, trago saliva y le dio la charola al mayor.
- Sabes que no debemos venir aquí- Le vio con amabilidad mientras le maldecia internamente - Creía que tu eras quien mas seguía las reglas...-
- Aveces... esta bien romperlas un poquito- Se encogió sobre si mismo mientras sonreía tímidamente, mirando a Nueva España.
La situación se puso realmente incómoda, Chile podía notar las miraditas tímidas y sonrisas compartidas que ellos dos se daban. Se sentía como un maldito sujeta velas y lo odiaba, quería agarrar de las solapas a Río de plata y gritarle que era un maldito tramposo.
"Realmente no creo que hayan reglas en esto" Cuando una persona está desesperada, porque sabe que va perdiendo, busca cualquier excusa para hacer que su contrincante pierda puntos. " Pero en esto no hay puntos"
Apenas Nueva España se terminó la comida, Chile volvió a tomar la charola.
- Vamos Río de plata, si papá te ve aquí nos va a matar a los dos- Salio de la celda mientras cargaba la charola.
- Platita, espera un segundo- Nueva España le llamo desde el suelo mientras le decía que se acercara con las manos.
Apenas lo tuvo cerca le acaricio la mejilla y le besó en los labios.
- Solo es la tarde y la noche de hoy- Fue un beso rápido que le hizo volver a sonrojar- Mañana voy a volver contigo-
- ¡Río de plata!- Chile realmente sonaba molesto, aunque no había visto la escena. - ¡Ven ya carajo!-
- Adiós- Le dio otro beso y salió de la habitación.
- Conseguiste que Virrey abriera la puerta para ti- Ambos caminaban hacia la puerta mientras Chile cargaba los platos sucios
- uhm- Realmente no le estaba prestando atención, algo dentro suyo hacía burbujas y le provocaba sonreír.
¡Era correspondido! Realmente lo era, se llevo las manos a los labios mientras sonreía. Había besado a Nueva España sin tener que robarle un beso mientras dormía. Estaba que saltaba de alegría.
- Oye ¿ Me estás escuchando?- Chile estuvo buen rato hablando sin ser escuchado.
- Aja...- Río de plata continuó caminando dejando atrás a el menor.
Chile se congeló, terminó de razonar la situación y dejo que Río de plata le adelantara.
- Por supuesto...- Contuvo sus ganas de llorar, limpió los platos sucios y después camino hacia su habitación, con las lágrimas ya picandole los ojos.
Llego a su habitación y se dejó caer en la cama tras cerrar la puerta, cubrió su rostro con una almohada y dejo salir todo.
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DESCARTANDO PRETENDIENTES
FanfictionUna historia sobre un país que se independiza de su supuesto padre, donde deja atras esa vida como colonia e intenta revivir aunque sea un poco de lo que solia ser antes de la conquista. Una historia de amor, sobre los pretendientes que México tuvo...
