Caliente

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La habitación de Nueva España y Rio de plata era la 2da mas grande de la casa, justo detrás del dormitorio de España. Había un baño pequeño donde apenas cabía un tina pequeña y un inodoro.

-¿Crees poder tu solo?- Rio de plata lo ayudo a sentarse, Nueva España asintió- Bien- Se dio la vuelta y comenzó a calentar algo de agua mientras Nueva España se desvestia. Lleno la tina hasta poco más de la mitad y metio su mano, estaba caliente.

- Ehmm... ¿Platita?- El menor de los dos contestó con un "Dime" - ¿Me ayudas?-

- Eh...?- Nueva España tenía parte de la cara metida en la camiseta- ¿Que paso?-

- Me atore...- Cerro sus ojos avergonzado-

Comenzó a desabrochar le los botones- ¿Porque no los quitaste?-

- Tengo entumecidos los dedos- Intento abrir y cerrar sus manos, apenas pudo doblar sus dedos un poco-

- Tu bandera esta rara- El celeste vio de reojo al mayor y después continuó quitando la camisa- Las marcas rojas son rosas-

Nueva España se vio en un espejo pequeño que había en el baño - De verdad pase por frio-

- Ya está- Termino de quitar los botones- ¿Puedes con el pantalón?- Nueva España negó tras volver a intentar cerrar sus manos sin éxito- E...entiendo-

Con toda la vergüenza del mundo, Río de plata le desabrocho los pantalones y tomo de los bordes el pantalón- T-te... ayudaré a quitarlos- Apreto los ojos con el color rojo tiñendo sus mejillas.

Nueva España se inclinó hacia atrás apoyándose con sus brazos, sus pantalones salieron y quedó con sólo la ropa interior. Nuevamente necesitó de la ayuda del menor para llegar hasta la bañera, el nivel de agua subio conforme Nueva España se metia en ella.

- Gracias... realmente no podia solo, lo siento-

- Esta bien, no es la gran cosa- Temblando, saco una toalla de un pequeño cajón. Empezó a escuchar unos cuantos chapoteos en el agua. Se dio la vuelta y vio a Nueva España sacar un trapo mojado, doblo sobre si mismo el trapo y lo exprimio después lo dejo junto al resto de ropa sucia.

- ¿Que hiciste?- Se acercó al montón de ropa.

- No es un baño si continuó con ropa puesta- Rio de plata se quedo inmóvil por un segundo- incluso si es ropa interior.-

"¿¡ESTO ES SU ROPA INTERIOR!?" Sus rodillas temblaron "¿Eso significa que el esta...?" Volvió a sonrojarse.

- ¡N...Nueva España!- Le volteo a ver claramente avergonzado- ¡Estoy aquí!-

- Si ¿y?- se encogió de hombros, los colores de su bandera habían vuelto a la normalidad- Solo podrias ver si quisieras intentarlo, realmente no creo que lo hagas-

"¡AHÍ ESTÁ EL MALDITO PROBLEMA!" Prefirió no decir nada.

- Espera... ¿ Acaso tu...?-

- ¡NO!- Dio un pisotón.

- Jajajajaja, ya solo bromeaba- recibió un bufido de respuesta.

- Realmente te gusta meterte en problemas- Río de plata se puso de rodillas junto a la bañera- Me asustaste- Recargo su frente en el borde y cerro sus ojos.

- No tienes de que preocuparte- "No, si tengo..." Nueva España desvió la mirada- Estoy bi...-

- ¡No!- Apretó el borde sin levantar la cabeza- ¡No te atrevas a terminar esa frase!- Estaba tan furioso que empezó a temblar conteniendo su enojo.

- Platita...-

- Deja de mentir sobre esto- Finalmente lo encaró, tenía varias lágrimas bajando por sus mejillas- Pense que... ya habías entendido- se levanto y camino hacia la puerta- si tan bien estas... has esto solo- dio un portazo llevándose la ropa sucia.

" Ay pero que inbecil soy" Se llevo un de las manos al rostro"Debería acercarme a el no enfadarme con el" - Quizás si debería dejar que Chile...-

- ¡Platita!- Sintió una mano húmeda tomarlo por el hombro, por instinto volteo a ver. Nueva España había salido del baño, Río de plata sintió que el resto del mundo se había detenido. En apenas ese segundo se dio cuenta de muchas cosas, la primera es que los ojos de Nueva España no eran cafe, sino rojo oscuro, la segunda es que tenía muchas cicatrices en el pecho. Por último es que estaba empapado y sin nada de ropa, ni siquiera una toalla. - Te a...-

- ¡KYAA!- Solto un chillido, demasiado agudo para ser de un hombre y apretando los ojos poniendo su mano en la cara de Nueva España, interrumpiendo la improvisada confesión del mayor. Lo empujó dentro del baño haciendo que resbalara por el agua y callera de espaldas de vuelta en el baño. Volvió a cerrar la puerta y apretó el pomo, no volviera a salir el ocurrente de su hermano- ¿¡PERO QUE HACES PELOTUDO!?-

- ¡Ay! ¿Y tu porque me empujas?- Aún continuó temblando, sintiendo una corriente caliente subir y bajar por todo su cuerpo.

- ¿¡COMO QUE PORQUE!?- Trataba de controlar esa sensación, le resultó imposible, su maldita mente continuaba repitiendo una y otra vez la misma escena en su cabeza- ¡ ESTAS DESNUDO! Pedazo de animal-

- Ah... es cierto-

- Pero que imbecil- Solto el pomo- Voy a sacar esta ropa... vuelvo en un momento- dejo la ropa en su lugar y cuando volvió a el cuarto vio a Nueva España saliendo del baño con una toalla alrededor de su cadera.

- Te traje mas ropa- Las colonias tenían pocos cambios de ropa, como mucho eran unos 7 y 2 o 3 pijamas.

- Gracias- Nueva España le sonrió inocente, el menor dejo la ropa en la cama y se dio vueltas dejando que se vistiera- ...Platita-

- ¿Que?-

- Perdon...-

- ¿Siquiera sabes porque te disculpas?- Se cruzó de brazos.

- Primero, por avergonzarte 2 veces- Eso no le importaba demasiado, lo hacía en menor medida todo el tiempo- La segunda por mentir...-

- Esta bien pero... no me vuelvas a mentir- "Siento que estoy siendo muy egoísta" - Realmente crei que me tenías la suficiente confianza para hablarme con sinceridad.-

- Perdón, no pense en eso. Es que... estoy tan acostumbrado a mentir para no preocuparlos a ninguno que ya hasta me sale natural-

Río de plata giro un poco su cabeza, alcanzo a ver que Nueva España se estaba poniendo la ropa interior, aunque estaba de espaldas. "Ay Cristo bendito"

- Yyo...- se bloqueó por un momento- Te perdono... voy a... a estar abajo- Salio del cuarto y se fue escaleras abajo.

Apreto el paso caminando algo incómodo, llego hasta el pasillo que daba al sótano y se sento en las escaleras, por ahí no solia pasar nadie. Metio su cabeza entre sus piernas y empezó a rezar.

Dijo en voz baja todo los rezos que se sabía y cuando se le terminaron, empezó a rezar esos mismos rezos en otros idiomas. Aun con las supuestas palabras de Dios saliendo de su boca, en su mente se repetían una y otra vez lo poco que había logrado ver de Nueva España. Ahi se quedó hasta que comenzó a pasar hambre.

♤♡◇

Estoy segura de que más  de uno malpenso el título.
Ya estamos a poco más de la mitad de la saga de las colonias.

♡Nos vemos el viernes♡

DESCARTANDO PRETENDIENTES Donde viven las historias. Descúbrelo ahora