Declaraciones

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Nuevamente habían regresado a esa habitación húmeda y sucia, las colonias debían volver a ver el mismo espectáculo sangriento y aterrador de siempre. Los azotes repetitivos en la espalda y parte del torso de la colonia hacían eco en la habitación y dejaban largas y profundas heridas alla donde daban.

- ¿Ya te vas a disculpar?- España detuvo los azotes por un momento. Nueva España escupio al os pies del mayor y levantó la cabeza para verlo.

- Ve...te a la mi...erda- jadeo tratando de mantenerse despierto.

- Bien...- Dejo el látigo- Creo que esto no sera suficiente- Desato uno de sus brazos dejándolo medio sentado junto a el otro poste.- Te buscaste esto...-

Comenzó a darle de patadas en el estómago y costados, la Colonia escupía saliva, o así fue al principio. Después de algunas patadas y puñetazos en la cara enpezo a vomitar sangre.

-¿ Ya te disculpas?- No recibió respuesta, pero continuaba despierto, aun lo veía parpadear y moverse.- Bien...-

Volvió a repetir los golpes y patadas, hasta que - ¡Ya déjalo!- Rio de plata no aguanto mas, se puso de pie y tomo del brazo al colono.- Papá ¡míralo! Aunque quisiera pedir disculpas no podría-

- Río de plata...- Giro lentamente su cabeza hasta que consiguió ver al celeste.- Sueltame...- Sus ojos estaban inundados en aterradoras sombras.

- Pero... si continuas golpeándolo lo vas a...- España perdio la paciencia y le solto un codazo en el medio de la cara, Rio de plata se llevo una mano a la zona lastimada.

Abrio los ojos y vio el puño de España acercarse a su cara, perdio el equilibrio haciendo que su cabeza golpeara con una de las paredes. Callo al suelo, inconsciente.

Ahora había dos colonias inconscientes en el suelo y un montón mas aterrorizadas abrazándose unos a los otros.

- ¿¡ QUE SUCEDE!?- Virrey abrió la puerta de la sala y encontró la escena ensangrentada.- Papá... ¿Que haces?- Le vio con terror, algo en esa mirada preocupada le resultó demasiado familiar, era doloroso.

- ¡SI VAN A CURARLO HÁGANLO! Me da igual ¡PERO DESPUES LO LLEVARAN AL CALABOZO Y LO DEJARAN AHÍ 3 DÍAS ENTEROS!- Empujó fuera de su camino a Virrey y se fue bufando hasta su habitación.

"Tu también Virrey..." Subio las escaleras " También te pareces a una mujer importante" Ambos, Virrey y Nueva España, se parecían a alguna de las dos mujeres mas importantes de su vida. "Italia... Azteca"

- Oh no...- Virrey entro y revisó a ambos- Respiran, pero estan débiles- Levantó en brazos a Rio de plata- ¡Chile, Colombia! Lleven a Nueva España hasta el baño y curen lo, yo me encargo de Río de plata-Empezo a caminar a la salida- Peru... ¿Puedes encargarte de que los niños no lloren?-

- Si yo... lo hago- Dijo acercándose a los niños- Bien todos, salgamos de aquí y les leeré un cuento-

-¿ Y que pasara con Nueva España y Rio de plata?- Salvador y Belice se abrazaban uno al otro con lágrimas en las mejillas-

- Estaran bien, pero debemos salir para que ellos puedan curarlos- los niños obedecieron a Perú y salieron en orden.

- Virrey...- Panamá se le acerco- Déjame ir contigo-

- ¿Uh? ¿Porque?- dijo Virrey.

- El me defendió- Tomo una de las manos del inconsciente Rio de plata- Quiero ayudarte a cuidarlo-

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Dejaron a Nueva España dentro de la tina y comenzaron a desinfectar las heridas con agua tibia. Nueva España se retorcía con cada toque, incluso el mas leve rose.

DESCARTANDO PRETENDIENTES Donde viven las historias. Descúbrelo ahora