- No sé... Tal vez podríamos intentar ser...- sus labios rozaban los míos.- Algo más.
- Estás loco, Hargrove.- sonreí mientras enredaba mis brazos alrededor de su cuello y nuestros labios se volvían a fundir en un ansioso y lujurioso beso.
- No estoy loco, Gracie.- sonrió.- ¿Tienes algún plan para esta noche?
- Espera, espera, espera.- alcé una ceja intentando ocultar mi risa y mi sorpresa.- El rey del barril, Billy Hargrove, ¿le está pidiendo una cita a la friki de Grace Taylor?
- Me acabo de acostar contigo Grace, ¿eso no te dice nada? - entornó los ojos.
- ¿Qué te ha dado el calentón de una noche de verano y te he pillado cerca? - no pude evitar reír por lo bajo.- Billy, nos conocemos, somos amigos. Ha sido el mejor polvo de mi vida, no te voy a mentir.- me mordí el labio inferior pensando en lo que acababa de ocurrir.- Pero todos sabemos que no eres hombre de una sola mujer, y menos yo que estaba en el escalón más bajo de la escala social del instituto.
- Gracie...- cruzó los brazos sobre su pecho y me miró fijamente, casi frunciendo el ceño diría yo.
- Pero vamos a ver, Bills.- me acerqué a él y le di un golpecito en la frente mirándole burlona.- Que no hace falta que me pidas una cita, no voy a dejar de ser tu amiga porqué nos hayamos acostado ni tienes que sentirte obligado a hacerlo.
- Tal vez simplemente me apetece, Taylor.- resopló.- No me llames Bills, primer aviso...
- Perdón, William.- reí.- A ver que yo me entere... ¿En qué momento he dejado de ser alguien en que nunca te fijarías, según tus propias palabras, en alguien a quién le pides una cita? - arqueé una ceja recordando esas primeras palabras que me dijo en mi primer día de trabajo.
- La vida da muchas vueltas, mi pequeña Gracie.- apretó una de sus manos en mi cintura con firmeza y con la otra sujetó mi mentón para alzar mi cara.- Dentro de una hora paso por tu casa a buscarte.- me besó con fiereza y mordió mi labio inferior antes de separarse de mi y volver a la ducha.
Yo me quedé unos instantes ahí parada, pensando en todo lo que acababa de ocurrir sin poder evitar sonreír por lo surrealista de la situación. Cuando ocurrió que pasé de ser invisible para Billy para ser su mejor amiga, después un polvo de una noche de verano y ahora ¿su cita? Desde luego en algo si tenia razón, la vida da más vueltas que una peonza.
Agité enérgicamente mi cabeza y me pasé algo de agua para terminar de ducharme, me sequé, me vestí y recogí mis cosas para ir hasta mi casa un momento a elegir otro conjunto, ya que había traído un simple chándal porqué después de ir al trabajo iba a ir directa a casa.
- ¡Bills, me voy ya! - grité, él seguía debajo del agua de la ducha.- ¡Encárgate tu de terminar de cerrar, porfa!
- Si tranquila. Y te quedan 40 minutos antes de que pase a por tí...- hizo una breve pausa.- ¡Y NO ME LLAMES BILLS, LO ODIO! - gritó en tono ofendido y yo no pude evitar soltar una sonora carcajada, me gustaba demasiado hacerle rabiar.
Salí del recinto de la piscina en dirección a mi coche para volver a casa y escoger qué me ponía. Tampoco es que fuera una cita en serio ¿no? Al fin y al cabo, somos amigos, no es la primera vez que quedamos a solas para fumar, charlar o lo que sea. Pero no iba a mentir, se sentía algo diferente aunque tampoco no era de extrañar, me acababa de acostar con él.
Mientras elegía la ropa no pude evitar reír para mí misma. Si lo pensaba fríamente, en realidad habíamos empezado la casa por la ventana esta noche; se supone que uno se acuesta con su cita después de quedar con ella, no antes... Definitivamente este chico hoy había perdido el norte totalmente.
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One Shots (+18) | Multifandom
FanficHistorias breves sobre: - Steve - Joe Keery - Eddie - Joseph Quinn - Billy - Dacre Montgomery - Pedro Pascal - Matty Healy - Carlos Sainz - Otros (vuestros pedidos) RECORDAR QUE TODO ES FICCIÓN
