Dacre Montgomery - Maravillosa casualidad

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Marzo 2018

Después de varios años intentándolo, al fin conseguí una sesión fotográfica para una conocida marca de ropa. Cuando me metí en el mundo del modelaje ya sabía que sería difícil, por eso a la vez estudié fotografía; así tendría las espaldas cubiertas trabajando a tiempo parcial como fotógrafa mientras me salían algunos contratos de modelaje, con un perfil muy bajo, prácticamente invisible.

A pesar de ser tan joven, de echo solo tenía 23 años, era frustrante no haber conseguido nada hasta ahora ya que mujeres de menor edad si que habían conseguido abrirse paso a zancadas en el mundo de la moda. Tal vez fuera porqué mis orígenes eran latinos, pues ms padres emigraron conmigo a Los Ángeles siendo yo muy pequeña. Normalmente no llama la atención una chica pelinegra de tez tirando a morena y ojos marrones.

Pero por suerte, eso comenzaba a cambiar poco a poco y las modelos comenzaban a ser "más variadas", por decirlo de alguna manera. Muchas marcas estaban empezando a alejarse del estereotipo alto, rubio y delgado para dar paso a mujeres más reales, ya que nunca ha existido un cuerpo estándar y nunca existirá.









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***

El día de la sesión de foto llegué temprano, pues era la primera vez que tenía un trabajo tan importante y no quería crear una primera mala impresión ni a la marca de ropa ni a la gente con la que tenía que trabajar. Tampoco sabía demasiado sobre con quien tenía que trabajar, solo sé que estaríamos unos tres días modelando ya que algunas prendas de ropa llegarían mañana.

También sabía que iba a trabajar con un chico, no mucho más mayor que no y que, supuestamente, era famoso. Pero su identidad la mantuvieron en secreto para que no se corriera la voz por si algunos fans se presentaban en el edificio donde íbamos a realizar el trabajo.

Cuando dejé mi bolso y todo lo que llevaba conmigo, me indicaron que fuera a cambiarme tras un biombo que había, dejándome una bata para cubrirme, quedándome solo en ropa interior. Como eso es algo normal, ya me encargué de llevar ropa interior nueva para no hacer según qué papelón. Después de eso, me dirigí a un tocador para que comenzaran a peinar y maquillar.

- Hola, tu debes de ser Micaela, ¿verdad? - un chico rubio de ojos azules como el mar se acercó a mí con una perfecta sonrisa antes de que me sentara frente al espejo.

¿Porqué su cara se me hace tan familiar?

- Si, soy yo.- sonreí de vuelta amable mientras intentaba pensar porqué se me hacía tan familiar su cara.- Llámame Mica, por favor. Nadie me llama Micaela.- le pedí con amabilidad.

- Oh, claro. Sin problema.- respondió sin perder esa espléndida sonrisa.- Creo que nos va a trabajar juntos estos días. Yo soy Dacre, un placer.- alargó la mano para estrechar la mía y presentarnos formalmente

Maldita sea, ese nombre también se me hace tan familiar, pero no consigo saber porqué era famoso ese chico.

- Igualmente. Y sí, parece que nos tocará trabajar juntos.- sonreí de vuelta pero seguí mirándolo, algo inquieta por no caer en la cuenta de quién era.-Disculpa mi indiscreción.- al final me decidí a preguntarle.- Es que tu cara me es tremendamente conocida además de que tu nombre me es familiar, pero no consigo saber porqué por mucho que le de vueltas.- pregunté algo avergonzada.

- No te preocupes.- rio levemente.- Hace poco se estrenó la segunda temporada de Stranger Things. Puede que sea de eso, soy el chico malo de Hawkins esta temporada.

- ¡Demonios, sí! Que estúpida, no sé como no te he reconocido antes.- exclamé dando una sonora palmada y él no pudo evitar reír un poco más fuerte.- Lo siento.- me sonrojé y me rasqué la nuca con algo de vergüenza.- Es que te ves tan diferente con el pelo corto y barba.

One Shots (+18) | MultifandomHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora