Barcode se estaba preparando para acostarse. Jeff seguía fuera con Bank, discutiendo posibles escapatorias en caso de que necesitaran largarse de Elisia.
A título personal, estaba harto de huir. Harto de que lo persiguieran. Míralo por el lado bueno: todo acabará el día de tu cumpleaños, pensó.
Por alguna razón esa idea no lo consolaba demasiado. Con un suspiro, pasó la mano sobre las cartas que había guardado en la caja de los recuerdos. Se detuvo al ver un trozo de pergamino lacrado que no era del mismo papel crema que utilizaba.
No era suyo. El miedo de Jeff a lo que pudiera escribir su hermano espoleó su curiosidad.
Con el ceño fruncido, sacó la carta y la miró por todos lados. Levantó el lacre con mucho cuidado para no romperlo y la abrió.
Le dio un vuelco el corazón al ver la letra, de trazos masculinos y elegantes.
Querido hijo:
Te llamaría por tu nombre, pero sigo esperando a que tu padre se decida. Solo espero que esté de broma cuando te llama Albert Dalbert.
Se echó a reír. Era una broma entre ellos, al menos casi siempre. Cuando se le pasó el ataque de risa, siguió leyendo.
Llevo semanas observando cómo tu padre reúne recuerdos de forma frenética para guardarlos en esta caja.
Tiene muchísimo miedo de que no llegues a saber nada de él y a mí me preocupa muchísimo que jamás llegues a conocer su fuerza de primera mano. Estoy seguro de que cuando leas esta carta, ya lo sabrás todo sobre él. Pero nunca lo sabrás por ti mismo, y eso es lo que más me duele. Ojalá pudieras ver su cara cuando te habla.
Ojalá vieras la tristeza que lo invade y que intenta ocultar a toda costa. Cada vez que lo veo, me destroza el corazón.
Te quiere muchísimo. Se pasa el día hablando de ti. No para de darme órdenes en lo referente a ti. Me ha prohibido desquiciarte como hago con tu tío Nodt. Me ha prohibido llamar a un médico cada vez que estornudes, pero tú sí tienes permitido pelearte con tus amigos sin que a mí me dé un ataque por el miedo de que alguien te haga un moratón.
También tengo prohibido darte la vara para que te cases o tengas hijos. Terminantemente prohibido. Pero, sobre todo, tienes permiso para elegir tu primer coche cuando cumplas los dieciséis. Se supone que no tengo que comprarte un tanque. Ya veremos… Me he negado a prometérselo hasta que te conozca mejor.
Además, sé muy bien cómo conduce la gente. Así que si acabas con un tanque, lo siento. Es difícil cambiar los malos hábitos en un hombre de mi edad.
No sé lo que nos deparará el futuro. Solo espero que al final te parezcas más a tu padre que a mí. Es un buen hombre. Un hombre lleno de ternura. Está lleno de amor y compasión a pesar de haber llevado una vida
dura y marcada por el dolor. Lleva su sufrimiento con una elegancia, una dignidad y un buen humor de los que yo carezco.
Aunque sobre todo, tiene un valor que hacía siglos que no veía. Espero de todo corazón que heredes todas sus virtudes y ninguno de mis defectos.
Ya no sé qué más decirte. Se me ocurrió que debería haber algo mío en la caja.
Te quiere.
Tu papá.
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05 JeffBarcode
FanfictionEl "solo, solin, solito" y el más buscado del condado. Alguien que salve a Nodt. »Resumen adentro.
