Los amigos de Minho se reunieron en la cafetería de la universidad con él, preocupados por la reciente situación con Ploy.
—¿Por qué mejor no terminas con ella? ¿Por qué tienes que alargarlo? —preguntó Soobin, visiblemente frustrado.
—Bueno, ella le pidió un tiempo. ¿Qué otra opción tiene? —dijo Félix, intentando justificar la situación.
—Creo que una parte de esto también es mi culpa —respondió Minho, con un suspiro de resignación.
—Mira el lado positivo, Ploy podría regresar amándote aún más —añadió Changbin, con un intento de optimismo.
Soobin rodó los ojos.
—Uno es santo y el otro optimista. No quiero hablar más con ustedes —dijo Soobin, levantándose para irse.
Changbin se encogió de hombros.
—Hay que consolarlo esta noche, ya verás que todo estará bien.
...
Minho despertó poco a poco, sintiendo el peso de la resaca en su cabeza. No estaba en su casa, pero pronto reconoció la habitación: era la de Han.
—Anoche te quedaste dormido en el baño del bar, así que le pedí a tus amigos que te trajeran aquí —dijo Han, mientras se acercaba con una taza de café—. Todavía tenías algo de ropa aquí. Vomitaste toda tu camisa, así que te la cambié.
Minho bajó la cabeza, sintiéndose avergonzado.
—Lo siento, no quería ser una molestia para ti. Me voy ahora.
Minho intentó levantarse de la cama, pero Han lo detuvo, poniendo una mano en su hombro.
—¿Por qué tardaste tanto en volver aquí? Me dijiste que te esperara —preguntó Han, mirándolo a los ojos.
—¿Qué hay de Changbin? —respondió Minho, intentando desviar la conversación.
—Estaba borracho el otro día, así que me trajo aquí —dijo Han, sin apartar la mirada.
Minho se quedó en silencio, la tensión en el aire era palpable.
—¿De verdad me estabas esperando? —preguntó Minho finalmente, con voz quebrada.
—¿Por quién me tomas? —respondió Han, sin dudar.
—¿Realmente puedo volver a ti? —preguntó Minho, acercándose más a Han.
—¿Estás con alguien ahora? —replicó Han, evitando responder directamente.
Minho no dijo nada más. En lugar de palabras, se acercó a Han y lo abrazó con fuerza, dejando que sus emociones se expresaran en ese gesto. Han correspondió el abrazo con la misma intensidad, compartiendo el peso de sus corazones rotos.
—Cuando estaba herido, me cuidaste. Esta vez, déjame cuidarte a ti —dijo Han, susurrando en su oído.
...
Horas después, Han se encontraba en el estacionamiento de la escuela, esperando tranquilamente junto a la moto de Minho. Cuando lo vio acercarse, Minho decidió jugarle una broma y lo espantó por la espalda, haciendo que Han diera un pequeño salto.
—¿A qué estás jugando? —preguntó Han, con el corazón aún acelerado.
—Te vi con una mirada culpable, mirando a tu alrededor, así que no pude evitarlo —dijo Minho, riendo.
—Quería preguntar sobre eso. ¿Por qué tenemos que reunirnos aquí en secreto? Normalmente no hacemos eso —dijo Han, frunciendo el ceño.
—Bueno, no lo sé. Las cosas han cambiado entre tú y yo, supongo —respondió Minho, intentando sonar despreocupado.
—¿Cuáles son esas "cosas" de las que hablas? —insistió Han.
—Bueno, cosas —replicó Minho, esquivando la pregunta.
—¿Qué cosas? —preguntó Han, levantando una ceja.
—¿Quieres que toda la universidad se entere? —dijo Minho, sonriendo con picardía.
Han miró alrededor y de repente señaló hacia un punto imaginario.
—¿Ese no es Soobin? —dijo, intentando mantener la seriedad.
Minho, sorprendido, se escondió rápidamente detrás de Han. Al darse cuenta de que Han solo estaba bromeando, Minho lo miró con incredulidad.
—Oye, eso no se hace —dijo Minho, entre risas.
—Entonces, ¿a dónde me vas a llevar hoy? —preguntó Han, cambiando el tema.
—Te llevaré a comer al lugar más sabroso del mundo —respondió Minho, con una sonrisa misteriosa.
...
Ambos llegaron al "lugar más sabroso del mundo", pero Han se quedó confundido al ver el destino.
—¿Es tu casa? —preguntó Han, sorprendido.
—¿Nunca te he dicho que mi mamá tiene un restaurante de somtam? —respondió Minho, sonriendo con orgullo.
—¿Quieres que coma con tu familia? —preguntó Han, con cierta incomodidad.
—¿Por qué no? ¿Te importa? —dijo Minho, arqueando una ceja.
—No es eso, solo que me siento incómodo en las multitudes... especialmente con tus padres —respondió Han, rascándose la nuca.
En ese momento, la Sra. Lee, la madre de Minho, salió al porche y los saludó con una sonrisa cálida.
—¿Este es el joven del que me hablaste? —preguntó la Sra. Lee, mirando a Han con curiosidad.
—Sí, mamá. Muéstrale tus grandes habilidades culinarias —dijo Minho, animado.
—Me parece una gran idea. Vamos adentro —respondió la Sra. Lee, invitándolos a pasar.
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Mecánica del amor /ADAPTACION/
FanfictionUna noche en el club Han quien se encontraba borracho y se encontraba cargando la tristeza de su amor unilateral, conoce a Minho con quien se topa y confunde como el objeto de su afecto
