10

605 80 7
                                        

Las clases habían finalizado, y Han y sus amigos estaban saliendo del salón cuando se encontraron con Minho, quien los estaba esperando.

—¿Puedo tomar prestado a su amigo por hoy? —preguntó Minho, dirigiéndose a los amigos de Han.

—Bueno... —empezó a decir Yeonjun, un tanto desconcertado.

—No tengo nada que hacer contigo —respondió Han, cortante.

—Después se los devuelvo —agregó Minho con una sonrisa, antes de tomar del brazo a Han y llevárselo. Mientras bajaban las escaleras, Han logró zafarse de aquel agarre.

—¿Qué es lo que quieres? —preguntó Han, con un tono serio.

—Esta mañana dijiste que ya no tienes sentimientos por Félix, pero no te creo. Cuando tienes sentimientos por alguien, ¿es tan fácil renunciar? —Minho lo miraba fijamente, esperando una respuesta.

—Puedes hacer todas las suposiciones que quieras, pero realmente renuncié a él —respondió Han, desviando la mirada.

—¿Qué te hizo renunciar tan fácilmente? ¿O es que tienes sentimientos por otra persona? —preguntó Minho, acercándose un poco más, intrigado.

Han guardó silencio, evitando el contacto visual, lo que aumentó la curiosidad de Minho.

—¿Quién es? ¿Aquel chico que llevaste a la azotea? ¿O Changbin? —Minho intentó adivinar, pero Han lo interrumpió.

—Puede ser cualquier persona, menos tú —replicó Han, firme.

—Ven conmigo —ordenó Minho, sin darle opción.

—¿A dónde? —preguntó Han, algo desconcertado.

—Para asegurarme de que realmente renunciaste a Félix. Cuando esté seguro, podré interpretar la manera en que me miraste antes —respondió Minho, con determinación.

...

Han se cambió para entrenar en la piscina de la universidad. Minho lo tomó del brazo y lo llevó donde estaban Félix y Hyunjin.

—Hey, Félix, ¿puedo unirme a ustedes? —preguntó Minho, con una sonrisa.

—Claro —respondió Félix, sonriendo de vuelta antes de seguir conversando con Hyunjin. Mientras tanto, Han los observaba, algo que no pasó desapercibido para Minho.

—¿Qué estás mirando? ¿No puedes soportar ver a una pareja de enamorados? —preguntó Minho, en tono de burla.

—¿No tienes miedo de que se sienta incómodo? —replicó Han, evitando la pregunta.

—¿Por qué tendría que tener miedo si ya no lo amas? —respondió Minho, sin darle importancia.

—Hey, Minho, ¿quieres hacer unas carreras en pareja? Así podremos entrenar al mismo tiempo —sugirió Félix, animado.

—Claro, tú haz equipo con Hyunjin, y yo con Han —decidió Minho, sin dudar.

Después del entrenamiento, Han se sentó en una banca mientras Minho se acercaba con una botella de agua y empezaba a limpiar una pequeña herida en el pie de Han.

—¿Cómo supiste que me lastimé el pie? —preguntó Han, sorprendido.

—Podrías haber nadado de manera más suave. Lo supe por la mancha de sangre en la plataforma —respondió Minho, concentrado en la herida.

—¿Eres tan observador? —preguntó Han, impresionado.

—Es como cuando te diste cuenta de mis tenis —respondió Minho, sin levantar la vista.

—Entonces... ¿obtviste tu respuesta? —preguntó Han, algo nervioso.

—Sé la verdad sobre ti y Félix. Ahora te creo cuando dices que ya no sientes nada por él —respondió Minho, con seguridad.

—¿Cómo puedes estar tan seguro? —insistió Han, mirándolo de reojo.

—Por la forma en que lo miras —dijo Minho, terminando de limpiar la herida antes de levantarse.

Minho fue a guardar sus cosas en el vestidor y se encontró con Félix, quien se acercó a él.

—Creo que Han realmente renunció a ti —dijo Minho, mientras guardaba sus pertenencias.

—Pensé que querías algo más. ¿Solo querías comprobar eso? —preguntó Félix, sorprendido.

—¿Por qué estás tan sorprendido? —inquirió Minho, levantando una ceja.

—Creí que ya sabías que él ya no siente nada por mí. Pensé que lo trajiste aquí por otra razón —respondió Félix, intrigado.

—¿Qué razón? —preguntó Minho, curioso.

—No importa... Pero, ¿obtuviste tu respuesta? —preguntó Félix, cambiando de tema.

—De alguna manera, sí, y de alguna manera, no —admitió Minho, reflexionando.

—En mi opinión, algunas cosas llevan su tiempo. Lo que quiero saber es, ¿qué harás cuando obtengas tu respuesta? —preguntó Félix, con una sonrisa enigmática.

Mecánica del amor /ADAPTACION/Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora