C1. Miles.
Brooke.
—¿Qué haces viendo eso?
Subí mi mirada hacia Susan con una pequeña sonrisa. Se había sentado a mi lado.
Susan era mi compañera de trabajo, amiga, y la novia de Rhett. Mi mejor amigo estaba perdido por ella desde hace años. ¿Y cómo no? Tenía una piel bronceada resplandeciente, unas increíbles curvas, ojos grandes y unas pecas adornando su cara de manera sutil. Además de que era una de las mejores personas que había conocido jamás.
En ese momento estaba en el trabajo. Un restaurante-bar de segunda, al lado de una gasolinera. Si, habían mejores, pero este era básicamente estable, y la paga era buena. Daba igual de todos modos, solo era una fachada.
No había mucha gente en ese momento, así que aproveché ese tiempo un rato para meterme en una aplicación de viajes y revisar los precios de uno en especial.
—A Miles le gusta este lugar —giré un poco la laptop hacia ella para que viera mejor las distintas fotos de los bancos exteriores—. Me gustaría llevarlo luego de su última carrera.
A Susan se le iluminó la mirada en cuestión de segundos.
—¡Oye, quiero ser cómplice, ahí se filmó mi serie favorita! —exclamó con completa ilusión.
Sonreí, divertida.
Mi amiga era muy fan de Outer Banks. O mejor dicho, era una obsesionada. Perdí la cuenta de cuantos pósters de la serie tenía en su cuarto. Además, de fondo de pantalla tenía a el rubio, del cuál no recordaba el nombre. Pero ella lo amaba. Más que a Rhett, creo.
—Bueno, no veo el problema, Miles te adora, y ama a Rhett. Seriamos los cuatro pasando unos días maravillosos. —sonreí, imaginando lo alivianado que se sentiría.
—Me encanta.—chilló, entusiasmada.
La campanilla de entrada sonó y cerré la laptop y Susan se metió al bar, para luego guardarme el aparato. Un momento después, el cliente llegó a la barra.
—Buenas tardes. —nos saludó amablemente un señor de unos treinta y tantos.
—Buenas tardes. —respondimos al mismo tiempo.
—¿Qué desea pedir? —le preguntó Susan con sus típicas sonrisas encantadoras.
Ella y yo éramos como el sol y la luna.
—Una margarita, por favor.
—¿Algo de comer? —le pregunté, sacando mi libretita del delantal que llevaba puesto.
—Una hamburguesa de pollo con todo.
Lo anoté y asentí con la cabeza.
—Muy bien... Su pedido será enviado a su mesa en un momento.
El señor asintió y fue a sentarse.
—Rhett me contó que ayer le pateaste el trasero a Jake. —comentó ella mientras terminaba de preparar la margarita.
—Si... No fué sencillo.
Puse una mínima mueca recordando que me puse en peligro de la forma más imprudente posible.
Cuando estaba en la arena, me dejaba manejar por mi adrenalina. Además, ese tal Jacob me sacó de mis cabales por completo.
Dios, realmente lo detestaba.
Fui un momento a entregarle el pedido al cocinero y volví a la barra, quedando frente a frente con Susan luego de que entregara la margarita.
—También me contó que casi te matas. —mencionó, con cierto tono de reproche que conocía a la perfección.
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La Última Carrera
RomanceUna chica sin miedo a la velocidad con miedo al compromiso. Un engreído que lucha por lo quiere. Brooke Myers tiene claro lo que quiere en su presente, y eso no incluye nada de lo que Jacob Williams quiere para su vida. Aún así, sus caminos se cruz...
