Capitulo 7: La Segunda Carrera.

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C7. La Segunda Carrera.

Jacob.

—Deja de comportarte como un padre.

—¡Jake, solo te hice una pregunta!

—Y ya te la respondí. Dos veces. No es como con las demás chicas.

—Eso no significa que no solo quieras follartela.

Me detuve un momento y lo miré. Él tenía los brazos cruzados y una ceja arqueada.

¿En qué lotería me lo había ganado? Quería un reembolso.

—Es real. No sé exactamente qué, pero es real. Y el simple hecho de solo querer conocerla me lo demuestra. Y a ti igual. Me conoces.

Rhett me miró medio dubitativo.

Era mi amigo, pero no se fiaba de mi a la hora de hablar de Brooke. Al principio pensé qué tal vez estaba celoso porque a una parte de él le gustaba, que se yo. Con una chica como ella, cualquier cosa era posible. Luego vi los tratos y como se hablaban, la absurda idea salió volando de mi cabeza. Era una hermana pequeña para él, a pesar de no tener un lazo sanguíneo.

Estaba cuidando a su hermana de un idiota como yo.

Lo entiendo, yo tampoco me fiaría de mi.

Si algún día tengo una hija, y me presenta a un chico parecido a mi, no la dejo salir nunca más.

Eres tú mayor hater.

Y mi mayor fan.

—Jake —mencionó —. Ella tiene bastantes problemas en su vida, no necesita más.

—Creo que es bastante grandecita para decidir si quiere o no tener una relación, Rhett. —le enarqué una ceja.

—No hablo de eso —suspiró —. No hablo de tener una relación. Ella es... mhm... emocionalmente medio inestable. No necesita decepciones en su vida, no más de las que ha tenido ya.

—No vas a decirme más ¿verdad?

—No —sacudió la cabeza —. No me corresponde. Soy el que sabe toda su historia, pero eso no me da el derecho de andarla contando.

Me pasé una mano por el cabello, soltando un suspiro. Tomé mi chaqueta de cuero y me la coloqué.

—Es diferente. —le dije, un poco perdido.

¿El qué? —me preguntaba yo mismo, pero no tenía ni idea.

—Muy bien —accedió, al fin —. Pero como sepa que le haces algo malo, se me olvidará enseguida que somos amigos.

Él no bromeaba, lo tenía claro. De igual forma, no quise que el ambiente se pusiera tenso.

—Siendo papá antes de tiempo, quien lo diría —bromeé —. ¿Empiezo a llamarte suegrito?

Sonrió.

—No te emociones, seré el suegrito guarda escopetas.

—Uy, que miedo.

—Voy a buscar a Susan. Te veo en la carrera. —me informó, para luego salir de mi habitación.

—¡Adiós, suegrito! —lo molesté. Poco después escuché que la puerta de entrada era abierta y cerrada.

Me estaba terminando de poner los guantes de cuero cuando recibí un mensaje. Tomé mi teléfono y sonreí al ver de quien se trataba.

Chica sin miedo a la velocidad:): Más te vale que no sea una broma lo de llevarme. Estoy tomando un riesgo muy grande al no llevar mi moto.

La Última CarreraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora