C12: Derrumbe.
Mini-maratón: 2/2.
LEER LA NOTA AL FINAL DEL CAPÍTULO.
Brooke.
Los últimos dos días habían sido una maravilla. Y es raro, ya que no las pasamos la mayoría del tiempo metidos en el hospital. Pero fue lo mejor.
Miles se la pasaba con una sonrisa en el rostro cuando Jacob le contaba sobre su vida como piloto de carreras y traia varios de los cortometrajes en los que trabajó, para así poder verlos los tres juntos. Me sorprendía cada vez más el talento que tenia, esos guiones podían tenerte en sus manos sin tu darte cuenta. Jacob sabía lo que hacía, y muy bien.
Mi hermano estaba maravillado y yo estaba más feliz que nunca al ver lo bien que se llevaban.
Jacob y yo no nos habíamos puesto etiqueta. En realidad, ni siquiera hablábamos de lo que éramos. Cuando estábamos solos no las pasábamos entre besos, bromas y un poco de toqueteo.
Con eso, y pasar tiempo con Miles me sentía totalmente completa.
Habíamos decidido no decirle nada a nuestros amigos aún.
Me había reunido con todos en un bar para pedirles disculpas por mis actitudes. Ellos no tenían culpa de nada y yo los aparté sin pensar en cómo podrían sentirse.
Me dije a mi misma que si quería hacer las cosas bien, tenía que ser así con todo.
Miles le hizo prometer a Jacob que antes de cada carrera tenía que venir conmigo al hospital a verlo, y por eso estábamos comprando donas en la panadería de siempre.
—Entonces se refieren a los tratamientos de Miles como si fueran carreras.
—Si —asentí con una sonrisa —. Le gustó cuando se lo propuse, supuse que lo haría más llevadero para el. Digo, su sueño es ser piloto de grande ¿sabes? Entonces pensé que si se imaginaba corriendo mientras le pasaban los tratamientos, quizás se animaría más.
—Me gusta... Raro, pero original, como todo lo que viene de ti.
Sonreí para luego indicarle al chico del mostrador que me diera el pedido de siempre.
—Entonces ya viene el último tratamiento. —dijo.
—Si, la última carrera.
Jacob sonrió.
—Eso es bueno, supongo.
Sin dejarme protestar pagó las donas y luego salimos del establecimiento.
—Si, disfrutará los dos años de vida que le quedan sin tener que estar metido en una camilla.
Ignoré la punzada de dolor que me producía pensar en eso, haciendo como si no me afectara.
Si no demuestro el sentimiento, no es real.
Sentí la mirada de Jacob sobre mi perfil y también decidí ignorarla, no era un tema que me apetecía tocar en ese momento. Él tampoco insistió, y se lo agradecí mentalmente.
Llegamos a las motos y cada uno se subió en la suya para emprender camino hacia el hospital.
Andábamos en motos distintas, ya que ese día era la tercera carrera. Por alguna razón, pensar en la arena donde correríamos me causaba una sensación extraña en el cuerpo, pero supuse que era la adrenalina post-carrera.
Llegamos al hospital y Jacob me abrazó de lado mientras nos adentramos. Repartió las donas junto conmigo y cuando subimos al piso de Miles les dimos las que faltaban a Mary y a Anna.
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La Última Carrera
Storie d'AmoreUna chica sin miedo a la velocidad con miedo al compromiso. Un engreído que lucha por lo quiere. Brooke Myers tiene claro lo que quiere en su presente, y eso no incluye nada de lo que Jacob Williams quiere para su vida. Aún así, sus caminos se cruz...
