Para todas las Brooke Myers del mundo que lograron pedir ayuda y mejorar.
Para todos los Jacob Williams del mundo que lograron pasar por encima de sus miedos para ser felices.
Y para todos los que todavía están aprendiendo a hacerlo.
Estoy orgullosa de ustedes.
Brooke.
—Señorita Brooke.
Levanté la mirada hacia la secretaría frente a mi. Tenía una sonrisa en su rostro que se suponía que era de simpatía, pero la verdad me transmitía de todo menos eso.
—Vine a ver a mi novio. —le dije.
—Oh si, pase —asintió —. El señor Jake siempre nos informa que usted es la única que puede pasar sin ser anunciada.
—Gracias. —me limité a decir.
Crucé las puertas de la oficina. En cuestión de segundos mi mirada conectó con la del hombre detrás del escritorio, que sonrió luego de darme un repaso. Dejó todo a un lado solo para prestarme atención a mi.
—Hola, futura esposa.
Rodé los ojos, irritada.
—Cuando tenga el anillo en mi dedo —me señalé el dedo anular de la mano derecha —, hablamos.
—¿Eso es una indirecta? —enarcó una ceja, visiblemente divertido.
Ni ella misma lo sabe.
—No.
Caminé hasta su escritorio. Cuando estuve a su lado, recosté mi trasero en este, cruzada de brazos. Jacob seguía mirándome con diversión.
—¿Estás listo para el viaje a Phoenix?
Era jueves, y Jacob había hecho planes para ir a Phoenix, nuestra vieja ciudad. Lo había decidido de un día para otro, iríamos ese día en la mañana y cenaríamos con Rhett, Susan, Luke, Cárter y Mason.
No comprendía aún la razón por la cual decidió hacerlo entre semana, pero estaba completamente decidido a ir; y persuadir a Jacob era como hablar con una pared.
—Si, solo tengo que terminar unos ajustes de un guion.
—Aún no entiendo porque tenemos que ir entre semana y no el fin de semana.
—Yo quiero ir hoy.
Rodé los ojos, rendida.
Lo miré un momento, analizando todo su aspecto. Tenía puesto un traje negro sin corbata y sin saco. Su cabello estaba desordenado como de costumbre —no había cambiado eso jamás en los cinco años que habían pasado —. Su piel pálida resaltaba más gracias a su vestimenta, e incluso sentado ahí, se veía alto e invencible.
Su porte había cambiado bastante desde que se asoció y sacó su empresa de producción de guiones, producción de películas y todo lo que tuviera que ver con eso.
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La Última Carrera
RomanceUna chica sin miedo a la velocidad con miedo al compromiso. Un engreído que lucha por lo quiere. Brooke Myers tiene claro lo que quiere en su presente, y eso no incluye nada de lo que Jacob Williams quiere para su vida. Aún así, sus caminos se cruz...
