C13: Pecado Disfrazado.
Advertencia: Este capítulo tiene contenido sexual (consensuado) +18, queda bajo su responsabilidad leer esas partes.
...
Me levanté de muy buen humor con la historia y decidí subir el nuevo cap antes de lo que había planeado :D.
Cambio y fuera.
Brooke.
Jacob me miró en silencio, considerándolo. Parecía tranquilo. Todo lo contrario a mi. Estaba a punto de tener un colapso nervioso.
—Si es lo que quieres.
Le entrecerré los ojos.
—Si no es lo que tú quieres no te quedes.
Rodó los ojos, bajando de moto. Con su característica tranquilidad caminó hacia mi y me quitó el control del portón que daba al estacionamiento.
—Claro que quiero —depósito un corto beso en mis labios —. Déjame la puerta abierta.
Asentí con la cabeza, seria, mientras que por dentro estaba armando una fiesta para mi felicidad.
Subí el ascensor con una sonrisita de adolescente enam... gustosa por un chico.
Entré a mi departamento, dejando la puerta entreabierta y me quité la chaqueta. No fue hasta ese momento que noté lo mucho que me dolía el brazo con el que ejercí fuerza para no caerme. La pierna igual, cuando caminaba, pero era más leve.
Entré a mi habitación y analicé mi aspecto. Tenía heridas en las palmas de las manos y en la parte descubierta de mi abdomen por el top, el cual se había rasgado. Mi cara estaba llena de arena, al igual que toda la ropa que llevaba puesta.
Con razón el portero me había mirado raro.
Suspiré, girando mi cabeza hacia Jacob, que estaba recostado de brazos cruzados del marco de la puerta de mi habitación.
—¿Vas a quedarte ahí parado observándome? —le pregunté, notando que no tenía intención de pasar.
—Me gusta observar.
Enarqué una ceja.
—¿Te gusta observar?
—Bueno... —miró a su alrededor para luego volver a mi rostro—. Me gusta observar cualquier cosa, mientras haya algo de ti en ella. Me gusta observarte a ti.
Una corriente se disparó hacia mi estómago y aparté la cara, deseando no haberme puesto roja.
Me observé el brazo nuevamente. Cualquier cosa era buena para distraerme de los nervios de infarto que el engreído me provocaba.
—Tienes el brazo bastante rojo. —comentó.
Sentí el calor de su cuerpo a mi espalda y mi corazón se aceleró al instante.
—Si...
Agradecí internamente el hecho que se sentara en mi cama segundos después.
Casi suspiré de alivio, pero me contuve. Ese tipo de cercanías me hacían querer lanzarme sobre él.
—Me duele todo. —confesé, girándome hacia él.
Bajé un poco la cabeza para mirarlo a la cara, y inclinó la suya hacia arriba por lo mismo.
—Me diste un buen susto. —confesó.
Tragué saliva.
—Lo lamento.
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La Última Carrera
RomansaUna chica sin miedo a la velocidad con miedo al compromiso. Un engreído que lucha por lo quiere. Brooke Myers tiene claro lo que quiere en su presente, y eso no incluye nada de lo que Jacob Williams quiere para su vida. Aún así, sus caminos se cruz...
