Para el chico desaparecido,
y para el que está por desaparecer.
Las memorias flotan sobre mi castillo de arena,
Arrastradas por las olas, nadan hacia otra superficie,
Son mías, pero fuera de mi alcance.
La espuma en mis zapatos arraigó las cadenas del pasado,
Atascado como un presagio,
Las voces perdieron sus cuerdas.
Por favor, no esperes que me recupere,
Busqué a mi honónimo en papeles de cuentos marginados,
Él ha muerto,
Yo sigo vivo,
Una casa flotando en esporas de recuerdos vacíos.
Vértice acurrucado en la palma de mi mano,
Mis huellas de grafito dejaron manchas en mi piel,
Las borré cuando desperté esa mañana,
No sé por qué.
En mi antigua casa solía vivir un fantasma,
Estaba cubierto de seda negra y alfileres estirados en su corazón,
Al llegar, yo estaba vacío,
Pero me dejó rasguños y un camino disipado.
Cuadros añejados,
Fotos despintadas,
Una hilera de momentos que no volverán,
Abandonadas como mi cuerpo,
Existirán para siempre con toques efímeros.
Hoy estoy,
Tal vez mañana desaparezca,
Si eso pasa y mi mente me arrebata las cartas,
Dejaré piedras y cristales ahogadas en el fondo del oceáno,
Para que nadie los toque,
Para que nadie me toque.
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El Llanto de los Perdidos en el Infierno
PoezjaCuando creas que lo has visto todo, recuerda que todavía no sabes quiénes son ellos.
