Quisiera volver a la primera vez que nos conocimos en el departamento de mi hermana, admito que a veces pienso en la manera que te aferraste a mi cuerpo cómo no quisieras soltarlo nunca.
Que tiempos para ti y para mi.
Ojalá se pudiera volver en el...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Osvaldo Pov´s
—Estábamos todos juntos, mi familia, Quackity y Lettie, yo los fui a dejar a casa y en ningún momento ocurrió lo de esas fotos, hasta tengo una foto en el restaurante para que corroborar que es verdadero mi argumento, os prometo que esas fotos fueron mal intencionadas, Lettie y Quackity son mejores amigos y nada más, de hecho, Lettie estaba muy enamorada de Mariana, la verdad me entristece ver que hay personas que se prestan para este tipo de cosas porque no saben todo lo han llevado de tras, han arruinado una relación de dos personas que se querían de verdad.
Le puse pause al video de Luzu y apague mi celular.
—Lo arruine — murmure para mí mismo, pase ambas de mis manos por mi rostro con frustración — ¿Por qué no la escuche?, soy un idiota.
Intente aclarar mi mente, había actuado por inercia, pero aun así debía escucharla y dependiendo de ellos pensar si era verdad o mentira.
Agarre mi celular y llame a quien menos creí hablar este mes.
Quackity…
[...]
Deje salir un suspiro.
Estaba a punto de remediar todo esto, solo esperaba poder encontrarla y si mis sospechas eran ciertas, ella estaría aquí.
Toque el timbre dos veces…
Pensé en todo lo que había pasado.
Ciertamente había hablado con Quackity, pensé que no contestaría, pero si lo hizo, me conto todo, desde cuando salieron con Luzu, Lana y Oli, hasta cuando la fue a dejar al aeropuerto.
Le pregunte si sabía algo de ella, pero no, al igual que todos él no había tenido contacto con ella desde la polémica.
Sufrí tanto al igual que ella por chismes, la lastimé, no cumplí mis promesas, no la protegí, no pude cuidar su corazón.
La puerta se abrió y pude a ver a Mar, esta me observo con sorpresa.
—Osvaldo, ¿Qu.. qué haces aquí? — tartamudeo.
—¿Dónde está? — pregunte.
—¿Quién?
—No te hagas, Mar, por favor, dime donde está, necesito verla, ya no aguanto más — suplique — Por favor.
—No lo sé — desvió su mirada.
Ella mentía.
Me abrí paso y entre al departamento.
—¡Violeta! — grite — ¡Violeta, sal!, ¡Tenemos que hablar!
—Osvaldo, ¡Por Dios!, ella no está aquí — anuncio Mar.