Mentiría si dijera que esto no parecía un sueño.
Esta vez lo había vuelto a besar yo.
¿Cómo es que llegamos a esto?
- Cinco horas antes... -
Navidad, una de mis épocas favoritas.
Regalos, reunión familiar, comida deliciosa, regalos, clima frío, chocolate caliente, usar ropa combinada... ¿Ya dije regalos?
Amo que me obsequien cosas, así sea la pulsera más fea para mi tenía un valor especial.
Termine de envolver el regalo de Osvaldo, lo deje encima de mi escritorio para ahora si bajar y recibir a la visita.
—Ya te estabas demorando, Vivi — habló mi madre en forma de regaño.
—Perdón, estaba terminando de envolver los regalos.
—Está bien, todos están en la sala, ve a saludar.
Asentí y me alejé de la entrada, mi madre siguió colocando unos dulces en unos platos pequeños.
Ingrese a la sala y escuche los murmullos, cada persona seguía en lo suyo, pero si note al lindo chico de lentes mirarme con detenimiento.
Y es que esta Navidad, nuestras familias se habían juntado, o era así casi siempre, cada cierto tiempo había una cena en cualquiera de las dos casas y para no desaprovechar la ocasión decidieron juntarse también para navidad, La Familia Palacios y La Familia Rivera.
Salude a todos y por último quedo Osvaldo.
—Hola — salude mientras me acercaba para saludarlo con un beso en la mejilla.
—Te ves muy bonita — murmuró cuando me acerqué.
—¿Quieres sentarte con nosotros, Vivi? — pregunto mi hermana mayor.
—No, está bien, sigan con lo suyo, voy a ayudar en la cocina — contesté.
Me retire y ingrese al lugar antes mencionado, encontrándome con la mamá de Osvaldo.
—Mi hermosa niña — me saludo con un abrazo — Estás preciosa con ese vestido.
—Gracias, usted también se ve muy linda — agregue y esta sonrío.
—¿Ya viste a Osvaldo?, ¿A poco no se ve lindo?, estuvo arreglándose toda la tarde — comentó.
No pude ocultar mi sonrisa mientras veía al chico, sabia las intenciones de su mamá, pero preferí hacerme la desentendida.
—Sí, se ve... muy apuesto — mencione con las mejillas rosadas.
—¿Vivi, qué haces aquí? — habló una tercera voz, mi madre — Ve a la sala con todos que ya terminamos.
—Está bien — me alejé.
No tuve el valor de interrumpir a mi hermana y su mejor amigo, así que mejor fui a hablar con Beto.
Era más fácil hablar con personas menor que uno mismo, no sé por qué, pero simplemente era más sencillo.
Las horas pasaron y Beto hablaba de un video juego que no entendía muy bien.
Note como mi padre se nos acercaba.
—Ya son las doce, feliz navidad _ mi padre se acercó a mí y luego a Beto.
Así fui con cada uno de los integrantes.
Después de un tiempo tuvimos la respectiva cena y entre las dos de la mañana cuando los adultos se pusieron a hacer Karaoke, varios amigos de Sam llegaron, entre ellos su novio, Aldo y una pareja que nunca antes había visto.
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𝙅𝙪𝙨𝙩 𝙛𝙤𝙧 𝙖 𝙢𝙤𝙢𝙚𝙣𝙩 | 𝘌𝘭 𝘔𝘢𝘳𝘪𝘢𝘯𝘢
Fiksi PenggemarQuisiera volver a la primera vez que nos conocimos en el departamento de mi hermana, admito que a veces pienso en la manera que te aferraste a mi cuerpo cómo no quisieras soltarlo nunca. Que tiempos para ti y para mi. Ojalá se pudiera volver en el...
