21. ¿Qué paso ayer?

6.9K 613 172
                                        

Me levante y agarre mi cabeza, el dolor era intenso.

Mierda, ¿Cuánto había tomado?

Me maldije a mí misma por a verme excedido en las cervezas de anoche.

Nunca había estado acostumbrada a tomar mucho, de hecho, casi nunca lo hacía, pero ayer me volví a sentir joven y atrevida, simplemente estúpida.

Me quejé nuevamente y mire mira a mi alrededor.

Osvaldo estaba a mi lado plácidamente dormido, me iba a levantar...

¡¿Qué?!

¡¿Qué hace Osvaldo aquí?!

Mire nuevamente al chico, mire la habitación... era su habitación. Me mire a mí misma, no tenía ropa.

Debía corregir la pregunta, ¡¿Qué hago yo aquí?!

No...

No...

No, esto no paso.

Estoy soñando, nada más.

—Vivi, ¿Qué haces despierta? — habló el chico con aquella voz ronca que me hizo temblar — Vuelve a la cama conmigo.

Me tomo de la cintura y me apego a su cuerpo.

No puede ser, ¿Qué hago?

Su respiración caliente chocaba justo en mi cuello.

—Osvaldo, tengo que irme — murmure.

El chico estaba acostado en mi pecho aferrado a mi cintura, por lo cual no podía simplemente pararme e irme.

—Vivi — se levantó medio adormilado.

Él también estaba en las mismas condiciones que yo, no podía dejar de ver su pecho que ahora lucía un poco más marcado.

—Violeta — reacciono abriendo sus ojos como platos —¿Qué...

Me miró y me cubrí con la sábana blanca

—Ey, acá tengo los ojos — mencione — Creo que es mejor que me vaya.

Intente irme, pero sus manos seguían alrededor de mi cuerpo.

—¿Puedes... — mire sus manos y él entendió — Gracias.

Me iba a parar, pero recordé que estaba desnuda.

—Daté la vuelta — pedí.

—¿Por qué?

Lo mire seria.

—Está bien, está bien — se giró

Jale la sabana para cubrirme mientras buscaba mi ropa tirada por la habitación

¿Qué pasó ayer?

Eres una tonta, Violeta Rivera.

Me coloque rápidamente mi ropa inferior, busque mi brasier, no estaba por ningún lado.

—Maldita sea — murmure — ¡No te voltees!

—Perdón, perdón.

Me negué a encontrarlo ahora mismo, así que solo me puse la blusa que traía anoche y tomé la sabana del piso y se la tira al chico.

—Ya pues girarte.

—Sabes, no era la primera vez que te iba a ver sin ropa — mencionó y lo mire mal mientras me ponía los zapatos.

—Esto no paso, ¿Ok?

—Pero ya somos amigos — me recordó Osvaldo que se estaba poniendo los lentes.

𝙅𝙪𝙨𝙩 𝙛𝙤𝙧 𝙖 𝙢𝙤𝙢𝙚𝙣𝙩 | 𝘌𝘭 𝘔𝘢𝘳𝘪𝘢𝘯𝘢Donde viven las historias. Descúbrelo ahora