*****AVISO: El siguiente capítulo contiene escenas fuertes y violentas. No apta para menores de edad ni personas sensibles. Se recomienda discreción.
Capítulo 35.
Muerte.
Dustin suspiró disfrutando el aroma a tierra, se estiró en su lecho sobre la hierba y se puso cómodo, colocando la mano izquierda debajo de su cabeza y descansando la derecha sobre su estómago. Se había tumbado de espaldas bajo un árbol, era casi mediodía y la sombra que las frondosas ramas le ofrecían era agradable. Cerró los ojos y volvió a respirar profundamente, probablemente lamentaría haber dejado para después sus deberes, pero era un día caluroso y la limpieza del granero sería menos cansada cuando el sol comenzara a descender.
Sin abrir los ojos, sonrió cuando escuchó los inconfundibles pasos de Jay acercarse.
—Tendrás problemas por haber escapado de tus deberes—, la voz de Jay, su compañero, le hizo sonreír aún más grande.
—No escapé, solo lo haré después—, contestó, aún con los ojos cerrados.
Escuchó a Jay moverse, luego sintió su calor a su lado, él también se había recostado sobre la hierba, a su derecha.
—Tu hermano no estará contento— le recordó.
—No si no lo sabe.
Jay bufó desaprobando su comentario, pero por el momento no insistió.
Dustin, contento de haberse salido con la suya, deshizo su pose y se colocó de lado para mirar a Jay.
Jay también se movió para estar sobre su costado, para encontrarse cara a cara.
—Te preocupas demasiado—, exclamó Dustin, mirando los ojos de colores desiguales de su compañero: Jay tenía un ojo color café y el otro era de un azul claro; mágicos, como les llamó Dustin cuando los vio por primera vez.
—No lo hago, simplemente no puedes solo escapar de tus deberes—, parecía una reprimenda, pero al finalizar sus palabras, Jay tomó la mano de Dustin entre las suyas.
—Lo haré después, lo prometo—, levantó sus manos unidas y besó los nudillos de su compañero, —¿cuándo he faltado a mi palabra?
Jay se sonrojó por el gesto, tal vez Dustin estaba tratando de distraerlo, pero Jay siguió el hilo de la conversación, —¿quieres que te recuerde la ceremonia de hace dos lunas?
Dustin rio con fuerza, —oh, cariño; pero sí estuve allí.
Jay se soltó de su agarre, le empujó por el hombro y frunció el ceño, —no llegar a tiempo es lo mismo que no hacerlo, sabes que siempre es una ocasión especial para los jóvenes.
Correr en grupo bajo la luna nueva o la luna llena eran actividades emocionantes y muy esperadas por los adolescentes que atravesaban sus primeros cambios.
La risa de Dustin mermó, pero solo para poder abrazar a Jay y besarle en la frente, —nunca vas a dejar de recordármelo, ¿verdad?, aunque me haya disculpado.
Jay negó, pero no hizo por soltarse de su abrazo.
En un silencio cómodo, la brisa meció las ramas del árbol y Dustin inhaló el rico aroma a manzanas dulces y jugosas, ese aroma tan característico de Jay, esa fragancia que le agitaba el corazón, pero que a la vez calmaba su mente. Así que cerró los ojos disfrutando esa agradable sensación.
.
—Vamos, date prisa—, las palabras alegres de Jay se escucharon sobre la caída de agua.
Dustin aceleró el paso y atravesó la línea de arbustos hasta llegar al lago, ese que al otro lado tenía rocas a desnivel formando una cascada que daba a un arroyo.
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Starlight
WerewolfUna noche, Dafne recibió una llamada inesperada de Rita, la hermana menor de su difunto esposo, solicitando ayuda debido a que las manadas cercanas a la suya estaban siendo atacadas. Según la evidencia, desde hace un par de meses, varios cachorros h...
