Hoy sería el ultimo día en Londres, el vuelo era en la noche y quería aprovechar el día al máximo, anoche Clements y yo nos habíamos dormido un poco tarde por estar platicando con la abuela, así que nos despertamos tarde, tome una ducha y me arregle aprovechando que Clements aún seguía dormido, había tomado unos cuantos Shot de vodka y le hicieron efecto muy pronto ya que no está acostumbrado.
−Ahh, como me duele mi cabeza−soltó un quejido de dolor.
−Aun lado de ti, hay agua y pastillas−dije volteando a verlo.
−Gracias princesa.
Me encantaba que me dijera así, nunca nadie me dijo, así que me gusta como lo dice y más si se refería a mí. Los días aquí se me hicieron muy cortos, pero la pase muy bien con Clements.
−Antes de irnos quiero ir con papa−dije volteando a ver a Clements.
−Si−se levantó de la cama y tomo una ducha muy larga. Ya me encontraba lista, solo esperaba a que Clements lo estuviera. Desayune pronto porque la abuela me despertó, el único que faltaba era Clements.
−Estoy listo−dijo saliendo de la habitación, llevaba puesto unos pantalones negros con una camisa de botón del mismo color, el color negro le quedaba muy bien.
Que guapo estas Clements
−El desayuno está listo−dije viéndolo a los ojos.
−Tú lo hiciste−pregunto.
−Claro, ¿pensabas que no cocinaba? −probo un poco y lo escupió que hizo que me asustara.
−Esta salado−dijo.
−Enserió−si me la creí pero después recordé que no le puse sal.
−Es broma, te quedo delicioso−dijo soltando una gran carcajada pero a mi no me dio risa, si no sentimiento y me puse a llorar, como una niña chiquita.
Estas muy bromista Charley Clements
−Ay hermosa, perdóname, era una bromita−dijo abrazándome y dándome un beso en mi cabeza−. Perdón princesa, solo lo hacia para que te rieras un poco, pero mira te hice llorar, no te lo creas, te quedo muy rico, eres mi cocinera favorita.
La abuela solo nos miraba y soltaba risitas internas, Clements ayudo a calmarme y el siguió desayunando mientras yo retocaba mi maquillaje que se había escurrido por las lágrimas.
−Abuela, iré a despedirme de papa, regreso rápido.
−Tengan cuidado.
Nos subimos al auto y nos dirigimos al cementerio, iba triste y creo que Clements lo notó porque puso su mano en mi muslo como forma de apoyo, coloque mi mano sobre la suya y le dedique una sonrisa. Todo el camino estuve abrazando a la muñequita de tela. Llegamos y lo mismo nos preguntaron.
−¿Nombre?
−Richard Buchanan.
−Adelante− ese día no estaba Tomas y no nos acompañó, si no otro soldado, se postro frente a la tumba de papa, se quito su gorra y se fue alejando.
−Papa, eh venido a despedirme, regresare con mama−la mariposa volvió y se puso en mi hombro−. No se cuando regrese pero te prometo que pronto, no te eh hablado de Clements, pero es un chico muy amable, me quiere mucho papa, me dijiste que no tuviera novio pero te desobedecí, lo tuve y termine lastimada, tengo nuevos amigos, mama y la abuela se llevan muy bien con ellos y se ganaron su confianza, volveré luego y esta vez con mama, te contare todo lo que ha pasado desde que te fuiste, te quiero mucho papa.
Las lagrimas rodaban por mis mejillas y comenzaba a sentirme mal, pero Clements estuvo hay limpiándolas, mientras yo respiraba profundo.
−Eso es princesa, así sigue.
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Amor Perfecto
RomancePara Ellen Buchanan le ha sido difícil superar la ruptura con su novio después de que le fue infiel. Pero todo cambia con la aparición de Charley Clements, un chico amable, respetuoso y unos años mayor que ella. ¿Podrá superar a su novio? ¿Se enam...
