❝ She was sunshine, I was midnight rain ❞
¿Haz hecho algo que crees es lo correcto, pero después te das cuenta de que cometiste un error? ¿Que ya es tarde y no puedes echar marcha atrás?
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CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS
Habían pasado un par de días desde el suceso, esa noche la había pasado en el hospital mientras tomaban muestras para que la castaña pudiera presentar la denuncia a Jos. Además de que el neerlandés le había pedido que le pusiera una orden de restricción.
Esa noche no había dormido, pues Max había estado con los comisarios, evitando que le pusieran una multa a Charles por golpear a Jos y que le prohibieran la entrada al mismo. Cada que cerraba los ojos lo veía a él, ni siquiera podía estar sola, esa noche George, Lando, Carlos y Mick se habían quedado con ella hasta que Max regresó con Charles.
Dos días después, fue que la pareja regresó a Mónaco y desde ese momento la castaña había estado quedándose en su apartamento y Max con Noah en su casa. Llevaba sin ver a su hijo una semana, ella se negaba a que la viera de en ese estado. Las manos de Jos seguían marcadas en su cuello y el moretón de la mejilla aún no desaparecía y ni siquiera daba indicios de que lo haría.
Había pasado casi una semana ya y ella no podía comer nada, solo bebía batidos o sopas, ni siquiera podía comer patatas o gelatina, eso también provocaba que le doliera.
La mentira que le habían dicho Noah era que su madre estaba en una campaña en Italia, en donde no había buena recepción y por eso solo podían hablar por llamada normal y no por face time, como usualmente. Al final Noah había tenido razón, ella debió haberse quedado en Mónaco con él.
El mensaje de Ellie llegó, al mismo tiempo que los golpes en la puerta la hicieron sobresaltarse.
Cuando se levantó para abrirle la puerta y se miró al espejo. Llevaba una blusa de cuello de tortuga azul, que cubría sus malditas manos plasmadas en su cuello, una falda larga café, con unos botines negros. No le gustaba lo que veía, odiaba verse y ver las marcar que él había dejado en ella.