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CAPÍTULO SESENTA Y DOS

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CAPÍTULO SESENTA Y DOS

Oxford, Reino Unido.
01 de noviembre, 2023

Max estaba preparando su maleta para el GP de Sao Paolo o más bien, Asia lo obligaba a hacerla. Ya que este no tenía ganas de dejarla, quería quedarse con ella y los bebés.

El aura de la casa era tranquila, al ya estar en el último mes del embarazo y no poder seguirle el ritmo a Noah y estar al pendiente de Asia a la vez, habían decidido que Zoe se mudara con ellos. Charlotte había llegado el día anterior, ya que Max se negó a dejarla sola con Zoe y Noah.

El neerlandés estaba doblando su ropa mientras miraba a Asia tomar una siesta, recostada en la cama que estaba a unos metros de él. La luz entraba por la ventana, iluminando su rostro. Mientras la miraba, se percató de que últimamente ya no roncaba suavemente como antes.

La castaña abrió los ojos y soltó una risita al ver que metía su ropa de mala gana en la maleta. Ante aquel leve sonido que tanto le encantaba, el rubio se giró a verla y le hizo una mueca, pues era por ella que se estaba yendo.

– Mi vida, necesitamos dinero, no puedes holgazanear y usar de excusa a los bebés– bromeó mientras negaba y rodó los ojos.

Max arqueó una ceja y soltó una risita incrédula. –Podríamos tener diez bebés más y aún podrían comer caviar cada día de su vida. – respondió con arrogancia, sentándose junto a ella.

Asia rió suavemente, mientras se recostaba contra sus piernas. Él no pudo evitar llevar una mano a su cabello, acariciándolo con ternura. Sus dedos recorrían mechones castaños mientras su mirada se perdía en ella. Había algo extraño que no podía definir: ¿le habría crecido más el vientre en los últimos días? No estaba seguro, pero lo notaba diferente.

Unos toques suaves en la puerta rompieron el momento. Charlotte asomó la cabeza, sonriendo.

–La comida está lista. Asia no quiso desayunar, así que necesita comer ahora. – dijo, entrando al cuarto.

Midnight Rain | Max VerstappenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora