❝ She was sunshine, I was midnight rain ❞
¿Haz hecho algo que crees es lo correcto, pero después te das cuenta de que cometiste un error? ¿Que ya es tarde y no puedes echar marcha atrás?
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CAPÍTULO SESENTA Y UNO
05 de octubre, 2023
La familia del neerlandés y Zoé— la nueva niñera de Noah— iban camino a Qatar. Max había tratado de disuadir a la castaña de ir, pues Asia estaba muy MUY embarazada y el neerlandés estaba en esa etapa paranoica de papá primerizo que creía que los bebés podían nacer en cualquier momento. Pero después de una larga charla y de que Asia lograra convencerlo con argumentos y besos de por medio, el neerlandés terminó cediendo por completo.
Además, Max había olvidado por completo un dato que cuando Asia se lo dijo, cambió su opinión por completo. Ese fin de semana se consagraría campeón mundial por tercera vez.
Los últimos meses habían sido una locura con el embarazo, Asia sentía que estaba pasando sumamente rápido. Sentía que ayer se había enterado del embarazo, pero no, en realidad ayer había sido su baby shower.
Ya tenía treinta y tres semanas, los mellizos estaban programados para nacer a las treinta y siete.
Aunque ya quería conocer a sus bebés, tenía la incertidumbre de cómo demonios harían para cuidar a los mellizos, estaba demasiado nerviosa por eso. Su mayor miedo siempre sería ser una mala madre y aunque ya había investigado, leído libros y hablado con conocidas que tenían mellizos, seguía pensando en cómo lo haría. ¿Cómo se encargaría de dos bebés recién nacidos, sin hacer sentir desplazado a Noah?
— ¿En qué piensas?— preguntó su prometido frente a ella, acomodando su cabello detrás de su oreja.
— En cómo voy a cuidar a los mellizos y a Noah— se llevó los dedos a los labios. No le había puesto tanta atención al neerlandés, pues seguía pensando.
— Preciosa, dijiste "voy"— Max alzó las cejas acariciando su rodilla y esta lo miró, esta vez saliendo de su trance.— Y estoy segura de que vamos a cuidarlos muy bien, a los tres. Ambos, los cuidaremos.— le acarició la mejilla y esta sonrió cerrando sus ojos, dejando que la mano de Max ahuecara su rostro.