Especial de San Valentín

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Oxford, Reino Unido

14 de febrero, 2013

Asia estaba tratando de salvar un par de chocolates que le habían regalado. Se había peleado con George, bueno... le habían dado una cucharada de su propia medicina, pues a su hermano le habían regalado una caja de chocolates y la menor se los había comido sin que él se diera cuenta. Así que George en venganza había metido los chocolates en una bolsa con merengue en polvo, pero no alcanzó a arruinarlos todos, ya que lo atrapo en la movida.

Luffy estaba junto a ella, en su cama, esperando pacientemente a que la castaña terminara de salvar sus dulces. Solo estaban ella y su madre en casa, Cara había salido con sus amigas y George y su padre habían ido a buscar unas cosas que el Kart de George necesitaba.

El timbre de la casa sonó, llamando la atención de la chica, pero ahora estaba demasiado concentrada leyendo su libro favorito, como para ir, además de que su madre estando en la cocina llegaría más rápido.

— ¡Asia!— el grito la hizo quitarse sus auriculares.— ¡Llegó algo para ti, baja!

En cuanto bajo se encontró con su madre estaba sosteniendo un ramo enorme de peonías blancas haciendo que esta frunciera el ceño, tratando de ocultar la sensación que albergaba su pecho.

Su madre al ver su rostro rodó los ojos riéndose.— Claro, haste la boba, como si no supieras quien las envío.

Asia sonrió tomándolas con las mejillas sonrojadas, ignorando lo que su madre le había dicho.

» Llévalas a tu habitación, ahora te subo un florero.

La castaña subió felizmente y en cuanto las dejó en su cama, tomó la nota que venía con ellas.

" Feliz San Valentín, Masi bonita.
Gracias por siempre estar ahí estado para
mi por ser la mejor amiga que alguna vez
podré tener.

— Con cariño, Emilian."

Asia sonrió mientras marcaba el número de su mejor amigo, quien al segundo timbre contestó. La risa del neerlandés se escuchó al otro lado de la línea, causando estragos en el cuerpo de la adolescente.

— ¿Ya te llegaron?

— Gracias— Asia sonrió, dejando que el olor de las flores inundara su nariz.— Sabes que siempre estaré contigo, te quiero Emi.

— Ik hou ook van jou, gek— Max suspiró con una sonrisa, aún cuando la chica no podía verlo y Asia rodó los ojos.

— ¿Que te he dicho de hablarme en neerlandés? No te entiendo, Emilian. ¿Que significa?— cuestionó acomodando el florero junto a su cama.

Midnight Rain | Max VerstappenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora