Invertido
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Damon
La cabeza no deja de darme vueltas mientras veo a Tatiana sentarse en su lugar de siempre para esta clase: al frente en la primera fila. Me di cuenta que le gusta bastante historia del arte, porque a diferencia de otras materias, presta demasiada atención, yo por mi parte siempre voy atrás, lejos de tanta gente.
Sandra entra sentándose con su amiga, no sin antes ponerme mala cara y solo pienso en lo de ayer, otra vez. Seguro ya lo sabe.
Me pongo de pie dispuesto a hablar. No puedo estar así.
—Tatna —llego a su puesto y ella sigue concentrada dibujando lo que, parece ser, la sala de una casa—. Tatiana.
Me sigue ignorando junto con Sandra que le dice algo del dibujo y me pongo frente a la mesa, inclinándome, apoyando las manos en ambos lados del block.
—Tatiana, necesito hablar contigo...
—Buenos días, jóvenes. Buen día, Damon —le doy una sonrisa forzada al profesor Andrew—. ¿Por qué no va a sentarse?
Pongo una mueca volviendo a mi puesto.
La clase comienza y me obligo a concentrarme en ella, tomando apuntes que llaman mi atención. Para cuando tocan el timbre guardo y casi me llevo un chico por delante queriendo ir a hablar con Tatiana, pero esta es más rápida en salir mientras Sandra recoge su mochila.
Vale. Ella me puede ayudar.
—San —me acerco esperanzado y ella me mira, impasible.
—¿Necesitas algo?
—Hablar con Tatiana.
—¿Y para qué? ¿No deberías ir a buscar a Lisbeth? No vaya a ser que la toxicidad comience a sentirse en el aire —abanica su rostro.
—En serio, necesito hablar con Tatna.
—¿Y para que vienes a mí?
—Para que me ayudes...
—¿Acaso soy intermediario? Ve y búscala. Yo no haré nada.
Se da la vuelta y me paso una mano por el cabello. ¿En serio tengo que rogarle?
Es «Tatiana Orgullo y Dignidad Primero García» ¿Qué esperas?
—¿Puedes decirme al menos a dónde fue?
—A la cafetería.
—Gracias...
—Aunque no te recomendaría ir a buscarla porque seguro está con Delanie y Anthony, y no lo digo por él, es por ella que está enojada —mueve la cabeza a los lados—. Yo también, pero soy yo la más tranquila. Espero y comprendas.
—Comprendí, gracias de nuevo —salgo del aula y me encamino apresurado, al lugar. No me interesa la rubia, me interesa hablar con Tatiana.
Llego y evalúo el lugar viendo donde está, deseando no encontrarme a Lisbeth, que seguro está en las mesas de afuera.
—¿Buscando a tu novia?
—No es mi novia —replico, mirando mal a Erick que llega a mi lado, observando alrededor, con dos batidos, uno suyo y otro de fresa que me ofrece—. ¿Desde cuándo? —lo acepto.
—Soy tu mejor amigo, de vez en cuando debo darte regalos. Sé que te gusta este.
—Si claro —de un trago casi lo dejo a la mitad.
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Marcando los errores
Roman d'amourLa rutina desorganizada y aparentemente tranquila de Tatiana se rompe cuando el pasado regresa, dejándola al borde de su poca estabilidad. Damon, el chico que siempre le gustó, vuelve a su vida, despertando emociones que siempre intentó rechazar. Su...
