Capítulo 14

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-Miren chicas quién se inscribió también a diseño de modas -dijo Mónica burlándose con sus otras dos amigas y retirándose rozándome con su brazo.

Solo eso me faltaba que ahora Mónica y sus amigas se habían inscrito a las clases de diseño donde me había inscrito yo también. Me bastaba con estar soportandolas en las clases que ahora las tenía que seguir soportando también en las clases de diseño de solo pensarlo se me venía un dolor terrible de estómago y al mismo tiempo un dolor de cabeza eran tan presumidas y odiosas que nadie las soportaría tenerlas como amigas eran completamente insoportables de los pies a la cabeza.

—Amiga no les hagas caso a esas taradas ya sabes cómo son —dijo cruzando los brazos algo sería —las tres son un par de cabezas huecas.

Nos Reímos.

—Lo se vamos a entrar a clases antes de que se nos haga tarde —dije sonriendo.

Ambas nos retiramos entrando al salón de clases.

[4:30 pm]

Salí un poco tarde de las clases y del colegio últimamente estos días la maestra nos estaba dejando bastante trabajo y de las tareas ni se diga pero antes de que me fuera directo a mi casa decidí dar un pequeño paseo por los jardines de Londres no estaba tan lejos de mi colegio se podía decir unos 20 minutos aproximadamente. Caminar y sentir el aire fresco me hacía bien para desestresarme un poco. Claramente no podía negar que tenía una linda vista, observaba como las hojas de otoño caían de los árboles. Pero me gustaba más la naturaleza y la preciosa vista del bosque.

Sentía en ese momento que no iba caminando del todo sola como me imaginaba yo. Es como si alguien me viniera observando y siguiendo los pasos a escondidas de mi sin que yo lo viera no dude en detenerme por unos segundos, volteando hacia todos los lados algo callada y sin decir ni una sola palabra para mirar quien me estaba siguiendo pero me sorprendi tanto al ver qué no había nadie. Será que solo me lo estaba imaginando ya que el jardín del parque estaba completamente vacío y solo, sin rastros de personas que anduvieran ahí nada más que yo. Era un silencio total escuchándose solamente el sonido del viento como movía la hojas de los árboles.

Pero se que no era mi imaginación yo sentía en ese momento que alguien me estaba observando en silencio y siguiendo. Mis instintos no me fallaban me entró un poco de miedo y pavor que decidí apresurar enseguida mis pasos para llegar lo más pronto posible a la casa de mi abuela.

Llegué tan apresurada cerrando inmediatamente la puerta de la casa tan agitada de lo rápido que venía, algo agotada y cansada también.

Que una voz me hizo brincar por completo estremeciéndose la piel de mi cuerpo y sintiendo un escalofrío que me bajo de la cabeza a los pies.

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