Nueva temporada. Pasando sus estaciones de manera armoniosa en todo el sentido de la palabra. Cruzando tranquilamente cada etapa de sus vidas sin malos acontecimientos, sin más cosas dolorosas, simplemente viviendo de manera bonita, pacífica y cautelosamente bien.
Un año y cuatro sencillos meses habían transcurrido, tan rápido como lento, el tiempo había pasado de manera silenciosa para todos. Primavera, verano, otoño e invierno, volviendo a la primera estación y las cosas no podían ir mejor todavía, sobre todo para la pareja que más lo merecía, quienes en todo ese año se mantuvieron en su burbuja de amor como tanto querían, pasando sus etapas juntos, amándose locamente, cuidando uno del otro.
Con Jungkook las cosas pasaron realmente tranquilas, los días poco a poco volvieron a su rutina normal. Su relación crecía en confianza y amor con el correr del tiempo, sus peleas y pocas discusiones eran revueltas por tonterías y resueltas de un día para otro, sus profesiones ejercidas con el apoyo mutuo que se tenían.
Las terapias habían relajado a Jungkook ante su ansiedad de tener a Taehyung bajo protección paranoica. Una vez a la semana había ido sin falta a las citas junto a Taehyung, ambos soltaban las cosas sin miedo y sin pena del otro, su confianza era puesta al fuego por ambos hombres, tenían privacidad, claro que sí. Pero también sabían sobrepasar ese límite de confianza, donde ciegamente creían en el otro, con gran valor cabe recalcar.
Se decía que todo tenía un límite y no es que con ellos fuera mala el tipo de confianza que tenían, ninguno invadía la privacidad del otro, simplemente Jungkook desató las cosas, a cambió, Taehyung de igual manera lo hizo. Ambos sabían mucho del contrario, sus gestos, miedos, e incluso Taehyung leía a través de la mirada "inexpresiva" de Jungkook, Jungkook ya anticipaba las cuestiones con Taehyung. Era tan maquiavélico para cualquier otra persona entregar más de la cuenta, pero ellos sabían, saben a quién tienen a su lado, eso es más que suficiente.
Pues para Taehyung no había nadie como Jeon Jungkook, eso con cada segundo el hombre se lo demostraba, y para Jungkook, Kim Taehyung era su joya más preciada, que si hoy muere, mañana en las líneas de su otra vida, lo buscaría para nuevamente pasar su tiempo de vida a su lado, no había absolutamente nadie que iguale a uno ante los ojos del otro.
Por más romántico que suene, por más cliché que sea, ambos se aman de la manera menos vista, menos escuchada, tan sincero y puro que a pesar de los descontroles del pasado año y de los anteriores, ninguno vió su relación como algo imposible, porque aunque muchas cosas parecían ir en su contra, ambos demostraron que el destino siendo su mayor enemigo, no pudo, no podrá separarlos, ni siquiera la muerte porque saben que se volverán a unir así sea en otra época, cuento, historia, cielo o mundo. Se encontrarán para volver a reescribir su historia de amor.
Dos meses había durado con su psicólogo privado. Dos meses para él fueron suficientes para calmar sus miedos y cuidar de su novio.
No quitaba el hecho de que aún cuando salía con Taehyung tenía gas pimienta para Taehyung, un arma que su padre le entregó también. Solo buscaba la seguridad de su novio, nada fuera de su lógica después de las cosas, y no, no estaba atado al pasado pero toma nota y con eso, sabe que lo que puede o no hacer para prevenir ante alguna desdichada situación. Aunque después de unos meses más, Taehyung reía ante su actitud de guardaespalda, lo arrullaba contra su cuerpo, besaba sus labios, que era la morfina que calmaba el dolor en Jungkook, relajando su cuerpo y enviando todo pesar a otro lado.
Cabe destacar que; Taehyung siempre estuvo en todas las situaciones, dilemas, noches de sollozos contra su hombro, penas, malestares, peleas mentales, citas al psicólogo. Taehyung estuvo y estará para Jungkook en cualquier situación, así el muchacho no quiera meterlo, él estaría dispuesto a ser su soporte, así como viceversa también.
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No me olvides, Hyung...
FanfictionEn su primer día de clases, el pequeño Jeon Jungkook conoció a Kim Taehyung, un niño travieso y risueño que se acercó a él, rompiendo su timidez. A lo largo de ese primer día, se convirtieron en inseparables compañeros de juegos, compartiendo risas...
