Para varios días después.
La discusión ya era demasiada por esa presentación de la dama; sin contar el acostón que tuvo D'Chenniel con esta... mismo que afirmó gustarle. ¡Y mucho! Pero él sentía... sabía que la traición no tendría perdón. Que, ¡ha perdido a su amada!, y eso hizo en él un gran peso.
Peso del cual sólo sentía que la bebida, sustancia con la que hace negocio y sexo a sumisas damas, era el escape. Al final de cuentas: ya no había relación. A pesar que la buscaba y buscaba todas las opciones y posibles oportunidades de encontrarla de nuevo, le llevaban a un callejón sin salida. Más que eso; solo siguió con su limbo oscuro.
Sexo. Alcohol. Y sustancias...
Italia-Sicilia
Bar Boy May'sk
D'Chenniel estaba sentado en un sofá para tres personas, el señalado en medio, y a su lado a ambas partes. Mujeres guapas de pelo largo: una era rubia, otra de cabellera negra, ambas de tez clara: mestiza y blanca; más los ojos que eran verdes y azules claros.
Estas le tocaban muslos y otras partes... muslos, pecho, y chasqueaban su cuello con besos y a la misma vez lo lamían.
Se mueve tras que la de ojos verdes, la dama de pelo negro y tez blanca en él, en su cuello chasqueó a besarlo, chuparlo y lamerlo. Todo ese momento de entonces, fue caliente... apasionado... ahí empezó a mover su cabeza en respuesta del placentero que le promueve la chica.
Llegan Tomasso y Giuseppe.
Viste de su traje negro y relojería costosa. Llega mirando todo a su alrededor, mujeres haciendo bailes eróticos y provocaciones, más algunas bailando en el tuvo con poca ropa y en sus bragas billetes, bueno, el suelo también estaba lleno billetes.
Llega hasta una butaca junto al sofá donde está su primo disfrutando. D'Chenniel lo mira y bebe un trago de su whisky, era el último sorbo que tenía el vaso, su mano lleva a una bandeja plateada y de está embarra su dedo con un polvo blanco, cocaína.
Giré a Giuseppe, con mi trago ya rellenado.
—Si no tienes algo, ¡puedes irte! —dice D'Chenniel en italiano.
Giuseppe asienta con la cabeza de forma que sí.
—Aún la estamos buscando... —expresa Giuseppe bebiendo un sorbo y dispone en levantarse. Se levantó y antes de dejar atrás la habitación, giró a D'Chenniel—. ¡Solo esperó que tú limbo no sea eterno!
Se marchaba moviendo la cabeza de forma que "no" y las manos en los bolsillos.
D'Chenniel. Bebe otro sorbo.
Y volteo a las damas. Siguieron los besos...
Una se trepó en él. La otra daba sus caricias tanto a él como a esta; los tres disfrutaban de esto más que los presentes que también gozaban de estas mujeres en lencerías encima de ellos, a puertas cerradas como una especie de V.I.P, solo para ellos y con las mejores damas —era lo esperado para estos mafiosos con fachada de empresarios "que para otros ojos alejados de ese mundo criminal, lo eran. Solo que no sabían la verdadera cara de su poder, de donde provenía tanto dinero, propiedades, etcétera. Y lo mejor ese imperio multimillonario"—. La chicas continúan con las caricias...
"—Necesitamos encontrarnos—".
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Blanco Y Negro
Genç Kurgu[secretos, romances (+18), pasiones] el capo de la mafia vivirá su amor y se apoyará en su otra. Una sé convertirá en su esposa... y la otra su "puñal en la espalda". D'Chenniel Cattorini. De piel mestiza clara, como un color matanza, ojos pardos...
