Capítulo 7

69 4 8
                                        

Narra Ash:

¡Que buena manera de humillar a alguien Kotaro!.

Por impulso le he hecho caso a esa voz. Temblaba ligeramente al ver lo que había hecho. Todos se reían de el pero...

El se lo busco.

El se levantó dándose la vuelta. Al darse cuenta que fui yo me miro enojado, pero sabia que no me haría nada.

—Eso te pasa por perra... —Solté fríamente aquellas palabras, las cuales hicieron apretar los puños.

—Tu eres la perra ofrecida... —Me dijo con rabia en sus palabras.

—Cuida tus palabras, no sabes de lo que soy capaz con tal de quitar molestias de mi vida—El me miro aún más enojado.

—¡Jodete! —Se acercó a mi y me empujó.

Todos veían la escena sorprendidos. Otros decían que Sora si sabia defenderse, solo que se metía con personas de su tamaño. Ya que aunque no quisiera...

Tu condición física es la misma que la de Sora.

—Maldito, ahora si que te has metido en problemas —Lo empuje haciéndolo caer al piso.

Cuando lo hice empezamos una pelea. Todos grababan y gritaban "¡Pelea!, ¡Pelea! ". Nadie interfería entre nosotros, haciendo que nos rasguñaramos y nos golpearamos libremente.

Todo indicaba que iba a ganar... Hasta que el estúpido dio una vuelta y me agarro del cuello. Empezó a ahorcarme y como todo ser vivo, empecé a toser por falta de aire. Se veía endemoniado, y no lo digo de esa manera de que por ser del club de ocultismo le entraría un demonio, si no que estaba muy enojado.

Aprete sus manos en busca de aflojar su agarre cuando...

—¡Basta Sora!, ¡Sueltalo! —La voz de Kotaro hizo reaccionar rápido a Sora.

—K-kotaro... ¡N-no es lo que piensas! —Sora se quitó de encima mio y se arrodilló en el piso temblando.

—¡¿Como que no es lo que pienso?!, ¡Estabas ahorcando a mi mejor amigo! —Kotaro me ayudó a levantarme—Como engañas con tu apariencia de niño tímido, ¡Eres un monstruo! —De los ojos de Sora salían lagrimas gruesas y hasta yo pude sentir como su corazón se hacía añicos.

—Vamos a la enfermería... —Dije en voz baja saliendo de ahí.

Tienes tanta suerte, parece que hoy todo está a tu favor, ya nos deshicimos de Sora.

Sonreí maliciosamente sin que Kotaro me viera. Un estorbo menos. Cuando estuvimos en la enfermería la doctora atendió mis rasguños y golpes. Durante todo ese pequeño tiempo Kotaro no se atrevía a mirarme  a los ojos.

—Perdón... —Soltó cuando ya habíamos salido de la enfermería—Debí estar ahí para defenderte cuando Sora te dio el primer golpe... —Inevitablemente, un nudo se formó en mi garganta.

—No te preocupes, total, solo fue una pequeña pelea—Dije sonriendo.

—Sabes, eres muy tierno cuando sonríes... —Kotaro me miro fijamente a los ojos.

No otra vez este sentimiento, no te dejes engañar...

—G-gracias—Sentía mi corazón latir fuertemente.

Kotaro no dijo nada. Puso un dedo en mi barbilla, alzando mi rostro para encontrarme con el de el. Nuestras narices rosaban, sentía su respiración chocar con la mía. Se sentía...

Tan bien...

Lo sentía tan cerca, Kotaro me agarro de la cintura. Acercándose más a mi, sentía que sus labios en cualquier momento se juntarían con los míos.

Cerré los ojos, esperando aquel beso.

El cual nunca llegó.

Por el contrario, Kotaro se separó se mi viéndome preocupado. Yo no sabía que decir o que hacer, estaba igual de desconcertado. ¿Por que no lo hizo?.

¿Por que nos quedamos esperando aquel beso?.

—Lo siento Ash... Perdón por acercarme con esas intenciones... No quiero arruinar nuestra amistad—Dijo viéndome con unos ojos tristes.

—Yo... —No sabía que decir. Estaba confundido.

—Además... Tu estas saliendo con Yoshio y yo no debería meterme—Dijo lo último con una sonrisa forzada y se fue.

Solo vi como se iba lentamente delante de mis ojos. Una lágrima se resbaló por una de mis mejillas, y de ahí fueron cayendo una a unas, dañando algunas de las curitas que tenía en la cara por los rasguños.

Corre, vete lejos donde nadie te vea.

Le hice caso a esa voz y sali corriendo. Corría son rumbo fijo hasta llegar detrás del gimnasio. Una vez ahí llore todo lo que pude. Mis lágrimas salían incontrolablemente. No entendía que estaba pasando...¿Que esta pasando?.

Mi momento de tristeza fue interrumpido por una voces, me escondí rápido y los propietarios de esas voces eran Sora y... Satoru.

No es nuevo, Satoru desde hace mucho tiempo le hace bullying a Sora. Pero gitano, no es mi problema, pero sentí un gran terror cuando un golpe en seco en la cara de Sora lo hizo gritar.

—Déjame... Basta, ya te diré pero no me sigas golpeando... —La voz de Sora sonaba apagada. Como si estuviera cansado—Me gusta Kotaro... Pero no puedo estar cerca de él por que me metí con problemas con su mejor amigo... —Dijo triste, haciéndose bolita en el piso.

—Entonces, puedo ayudarte a que crea que no hiciste nada, por que algo tuviste que hacer para meterte en problemas... Pero, debes darme algo a cambio, y se muy bien lo que quiero—Acercó a Sora a el y le quitó la corbata que tenía puesta. Sus palabras fueron cortas, pero comprometedoras.

"Quiero una noche de sexo contigo. "

~ 𝔼𝕟𝕒𝕞𝕠́𝕣𝕒𝕥𝕖 𝕕𝕖 𝕞𝕚 ~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora