Sinopsis
¿Qué pasa si conoces a una chica atormentada por pesadillas y un pasado que le impide distinguir la realidad del sueño? Atrapada en sus problemas, las consecuencias de su dolor la han vuelto impredecible y distante, mostrándose fría por fu...
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Narra Brayner
Estoy caminando por los pasillos del instituto, en los audífonos se reproduce Falling de Trevor Daniel.
Alguien toca mi hombro, mis músculos se tensan por el toque desconocido, como de igual manera me molesta que me interrumpan cuando escucho música, de mala gana me quito los audífonos y veo a la persona que tengo al frente. Siento que su intromisión será para rato por lo que apago los audífonos resignado.
Vanessa, la chica versátil y molesta que está detrás de mi. Así podría llamarla yo. Ella ante mí pocos días después de mi llegada, desde entonces cada que puede está detrás de mí.
— Hola Bra, quería invitarte un helado — Sus ojos se iluminan de una manera que no podría descifrar, la ánimo a caminar conmigo hasta el salón de clases — Claro no solo seré yo, también irá mi grupo, aún así me gustaría que saliéramos en otro momento solo tú y yo.
—Puede dejar de llamarme Bra? — Espeto, cansado de que se dirija así a mí como si fuéramos amigos.
— Antes que se te pase por la cabeza no asistir, porque piensas que no me tendrás solo para tí, me adelantó a decir que mis amigos no serán un problema.
¿Que carajos?
¿De dónde saco que esa insinuación pasaría por mi cabeza? Cuando estoy por refutar algo se me adelanta y agrega:
—Al rato te envío la ubicación y nos vemos ahí nos dirigiremos a la heladería.
Termina de hablar una vez que estamos frente a la entrada del salón. La morena viene entrando igualmente y accidentalmente la tropieza, sus hombros chocan y veo a Vanessa tensarse mientras la morena pasa sin inmutarse.
— Fíjate por dónde caminas estúpida, mal arrastrada — Suelta sin mirarla, al voltearse y verle la cara agrega — ¡Ah, pero si es la rarita del salón!
Veo a la morena voltearse igualmente y quitarse unos auriculares azul eléctrico de los oídos.
— Disculpa ¿Me decías algo?
Vanessa se prepara para responder y siento que nada agradable saldrá de esa boca, pero es interrumpida por el timbre y una profesora que habla desde su puesto que dará inicio a la clase y debe cerrar la puerta.
La morena vuelve a voltearse y continúa caminando hasta llegar a los puestos de al fondo, muy pegada a los ventanales, no me queda de otra que despedir a Vanessa y tomar asiento igualmente.
La profesora empieza la clase y la chica que tengo al lado siento que se recuesta de mi para luego agregar:
— Brayner, eres muy bueno en está materia ¿verdad?
— Sí, considerando que llevo el promedio más alto, sí.