Sinopsis
¿Qué pasa si conoces a una chica atormentada por pesadillas y un pasado que le impide distinguir la realidad del sueño? Atrapada en sus problemas, las consecuencias de su dolor la han vuelto impredecible y distante, mostrándose fría por fu...
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Me encuentro en la tercera clase del día, no falta mucho para la salida, hace unos minutos atrás avisaron por los comunicadores que el profesor de Educación física y gimnasia no podría asistir hoy en la tarde por problemas personales, la directora fue muy clara al comunicar que si no teníamos clases extras por el resto del día, que nos fuéramos a nuestros hogares.
No quiero llegar a casa, no aún, por lo que me quedaré el resto de la tarde en el comedor con los muchachos, ya luego veré lo que haga.
— Bueno, chicos eso es todo por hoy — Dice la profesora anotando algo en el pizarrón — Para la próxima clase quiero que cada uno me traiga un glosario estrictamente detallado acerca de la edad antigua y media, junto a una maqueta que haga énfasis a una de estas dos.
La mayoría a mi alrededor hace pucheros por la petición de la profesora, mientras otros terminamos de recoger nuestras pertenencias, ya una vez con todos mis apuntes guardados procedo a salir del salón.
— Hola Lucí — Dice Iliana, una chica de mi clase, junto a mi.
— Hola, ¿Qué tal? — Respondo, colgando el bolso en mi hombro y caminando hacia salida junto a ella.
Iliana no es mi amiga, la veo más como una compañera de clases, aún así es con la que mejor me llevo y con la que suelo hacer los trabajos grupales, por lo que me preguntó ¿Qué querrá? No suele acercarse a mi, ni yo a ella a menos que sea algún trabajo ¿Acaso habrá algún trabajo del que no sepa?
— Genial, pero me preguntaba si podría ir a tu casa — Confiesa, pero agrega luego de manera rápida — Para investigar, en mi casa hace días que no hay internet y necesitaba ver mis cuentas bancarias junto con una tarea que tengo pendiente y no me aparece en libros.
Responde mirando por sobre mi hombro un poco tímida.
Continuamos caminando lo que me hace detallarla.
Iliana es una chica muy linda, es un poco más pequeña que yo, con piel pálida y pequeños ojos marrones claros, su cabello es igual, castaño claro, es callada pero muy inteligente, suele ser muy solitaria pero cuando está conmigo noto un poco de su verdadera personalidad, espontánea, alegra y jovial, se mantiene al día con todas las actividades escolares por lo que los trabajos grupales suelen ser fáciles de llevar.
Entramos en el comedor, miro alrededor y decido responder.
— Emmmm... Bueno claro, ¿Por qué no? — Digo, rascando mi cabeza, llevo tiempo conociéndola, pero nunca me había pedido algo tan directo, no es la gran cosa, pero siempre solemos hacer las actividades en su casa y no en la mía.
En realidad, no llevo a nadie a mi casa, de todos mis allegados y conocidos, solo Sam y Tom han sido los únicos que han estado en mi casa, al resto, prefiero ni decirles donde vivo.
Mamá no siempre está de humor para recibir visitas, y cuando no es ella, Sara o Pedro suelen ser un dolor de cabeza para con las visitas, no con las mías, no suelo llevar a nadie a la casa, pero mamá cada vez que invita a alguien, termina siendo testigo de la manera de vida que llevan.