Me encuentro recostada de manera perezosa sobre el sillón de la sala, mientras cambio de canal a cada instante, no encuentro ningún programa interesante y la mayoría de las pelis de Netflix me las he visto todas, llevo una rebana de pizza a mi boca.
Me levanto del sillón, dando por terminada la búsqueda en la tele, siento el cansancio de no hacer nada pasarme factura de manera demoledora.
Mamá en un viaje de negocios y Pedro se fué con Sara hoy por la mañana a casa de su hermana Laura, por lo que tengo la casa para mí sola, aunque eso no lo hace menos aburrido.
Escucho un sonido en alguna parte de la casa, es mi móvil, lo identificó, corro hasta la parte de arriba ya que se encuentra en mi habitación y veo en la pantalla una llamada perdida y otra entrante.
Tom se encuentra repicandome, por lo que decido contestar.
— ¿Hola?
— En 30 estamos en tu casa, báñate y ponte cómoda — Escucho decir a Sam, al otro lado de la línea.
— ¿Qué haga qué? — Pregunto, sin entender el punto — Además, ¿qué haces con el móvil de Tom? ¿Qué hacen?
— Que te pongas cómoda que ya vamos para allá, estamos en una tienda, Tom se está probando unas camisas — Explica, para luego alejar el móvil de su boca y decir que no le gusta ninguna — Tom quiere lucirse esta noche.
— ¿Qué habrá está noche? y ¿Por qué debo yo estar cómoda?
— Habrá una fiesta en casa de Eisberth, estará muy buena, y no podemos perdernosla ¡Habrá comida demás!
— No iré.
— ¡Oh! ¡Claro que lo harás! Ya hasta he llamado a tu mamá, le dije que iríamos a una fiesta muy cerca de mi casa, que estaremos con Tom, ¡Me ha dicho que está bien!
— ¿Qué?
¿Estará hablando de la misma persona? ¿Ha sido esa su respuesta?
— Como escuchaste Lucí, no tenés excusas, se que debes estar muerta del aburrimiento — Suelta, conociéndome perfectamente y antes de decirle algo a alguien que no logro escuchar — Anda a bañarte, cuando llegue nos arreglamos juntas.
— No aceptarás un No, por respuesta ¿Verdad?
— ¿Qué comes que adivinas?
Me despido resignada, al igual que yo, ella es dura para dar su brazo a torcer, me levanto del sillón, subo las escaleras hasta llegar mi habitación y veo la hora en la computadora, son las 4:54pm.
Salir a una fiesta por un día no puede ser lo peor que me pase.
Quitándome la ropa entro al cuarto de baño, enciendo la llave de la tina y me sumergo un rato, cierro los ojos y veo mis pesadillas pasar frente mí.
Tuve el mismo sueño en el que me veía entrar al hospital como una visitante, estaba Él y esté me trataba como a una niña, cada escena se repite una y otra vez frente a mí, inevitablemente, intento bloquear el recuerdo tal cual como me ha indicado el especialista, pero termino llorando, su recuerdo me hace daño, me jode mucho recordarlo de esta manera y no de una forma más alegre.
Mis lágrimas se mezclan con la helada agua, y mi cuerpo tiembla como acto de reflejo, su recuerdo, es todo lo que me acompaña, pero no debería ser recordado de esta manera.
¿Por qué su recuerdo debe pesarme tanto? Un nuevo recuerdo llega a mi mente haciendo que deje de pensar en mi tormentoso pasado.
— Ya te he traído, este es el momento en el que me agradeces y me invitas a salir — Habla, con voz risueña respaldando su cadera en la parte frontal de la moto.
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Esta vez Cuento Mi Historia
RomanceSinopsis ¿Qué pasa si conoces a una chica atormentada por pesadillas y un pasado que le impide distinguir la realidad del sueño? Atrapada en sus problemas, las consecuencias de su dolor la han vuelto impredecible y distante, mostrándose fría por fu...
