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B | BILLY HARGROVE.

Estaba al teléfono con James, la llame antes de irme al trabajo ya que no podría verla. Hace dos días que no la veía y se me hacían eternos.

No porque no quisiera verla, si no porque ella estaba muy ocupada con sus pinturas y cuidando al niño de los Smith.

-Tengo muchas ganas de verte.-Dije.

-Y yo a ti, amor.-Suspiro.-Tengo que irme, se me hace tarde.

-Está bien, guapa. Cuídate.

-Te amo.-Colgó.

Fui al trabajo, en el cual poco a poco me gustaba más. Me habían aumentado mi pago ya que yo llamaba la atención de muchas mujeres y no sólo jovenes.

-Buenas tardes.-Salude a las madres.

-Buenas tardes, Billy.-Saludaron ellas.

Cuando le conté a James sobre las señoras, ella no pudo evitar reírse de la situación. Pero después me dio un golpe en la cabeza y me advirtió que si coqueteaba con alguna, me iría mal.

A lo lejos, puede ver que Will caminaba hacia donde yo estaba. Venía con sus amigos, quienes no prestaban mucha atención a lo que sucedía en el lugar.

Baje de la silla y me dirigí a Will.

-¿Que sucede?-Pregunte.

-Tu mujer te envía el almuerzo.-Me entregó una bolsa de papel, en la que dentro había comida.

-¿Donde está ella?

-Fue con los Smith. Me pidió de favor que te trajera eso.

-Gracias, mocoso.

-No creas que es de a gratis.-Extendió la mano.

-¿Dos te son suficientes?

-No.

Saque mi billetera y le entregue diez dólares.

-Eres mi cuñado favorito, ¿lo sabías?

-Soy el único.-Rodé los ojos.

-Si, ajá.-Desvío la mirada.-Bueno me voy. Mi trabajo está hecho.

-Vayan con cuidado.-Dije mirando a Max.

Ella asintió ligeramente.

No había mejor mujer que mi James.
El amor de mi vida.

(...)

J | JAMES BYERS.

Terminé mi jornada en la casa de los Smith. Ya me habían dado mi pago y ahora estaba esperando el bus para irme a mi casa.

Un auto rojo paro frente a mi.

-Hola, guapa. ¿Te llevo a mi casa?

Reí levemente y me acerque.

-¿Obsequio adelantado?-Pregunte.

-Algo así.-Dijo Derek.-Ahora las chicas ya me harán caso.

-Siento lo de Rose.

-Da igual.-Se encogió de hombros.-Sube.-Señalo el asiento del copiloto.

Rodeé el auto y subí.

-¿A donde me llevarás?-Pregunte con una sonrisa.

-A nuestra casa.

YOU BELONG WITH ME | BILLY HARGROVEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora