"Solo es necesario que todo lo que creías estable se desmorone para empezar a vivir de verdad tu vida"
Eso es lo que le pasó a Aura Simons cuando su pareja la deja por aburrida y en una noche intentando olvidar las penas una desconocida la entrega u...
-¡Jai!- Exclamé agarrándole del brazo con la mano en la que aún sostenía aquel trapo húmedo-
-Suéltame Aura... Ese puto capullo es capaz de serte infiel y esperas que no haga nada...- Respondió girándose hacia mi , aún agarrado-
- Da igual Jai... Yo le he perdonado...- Rodé mis ojos-
-No puedo creer que el capullo que te tiene sea capaz de hacerte algo así... Oh vamos Aura... Mataría por tenerte... Y ese capullo de Daniel te ha hecho eso... Y además varias veces...- Sus músculos se tensaban mientras sus ojos azules me miraban llenos de enfado-
-Olvídalo... Yo le he perdonado...Además... Yo estoy haciendo lo mismo que él me hizo...-
-¿Como puedes perdonar algo así Aura?¿Y como puedes compararte a él? Esto no es igual...Y espero que esto solo te haya pasado conmigo...-
Apreté mis labios unos instantes. ¿Sabía por que lo hacía? Si... Pero casi me sentía más ridícula al confesarlo que decir que no sabía porque lo hacía...
Los ojos de Jai me reclamaban una respuesta... Por lo que suspiré agachando mi cabeza
-Claro que solo me ha pasado contigo... No soy una persona infiel que se va acostando con desconocidos todos los días-
-Pero ya has visto que eres capaz de conquistar a otros hombres que no sean sólo Daniel...¿Por qué le has perdonado todas esas infidelidades?
-Temía volver a quedarme sola , como he estado toda mi vida...Daniel me ha sido infiel, pero jamas se ha burlado de mi, se ha reído de mi por haber sido una rata de biblioteca en mi juventud, o ha buscado un interés económico en mi familia....-
Un horrible silencio se hizo en la cocina. El rostro de Jai se transformó. Su enfado se había cambiado a lastima... Aquella maldita lastima...
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-Jai...- Rompí el silencio mientras volvía a donde la conversación hacía comenzado. Volviendo a seguir secando los platos- ¿Te puedo preguntar algo?-
Este elevó su rostro hacia mi. Sabía lo que estaba tratando de hacer , y este parecía entenderlo. Carraspeó y sacudió un poco su cabeza , tratando de dejar atrás aquella horrible conversación... Aunque ambos sabíamos que tarde o temprano volvería a salir...
- Claro...- Respondió- Puedes preguntarme lo que quieras...-
-¿Por qué un chico como tú tiene un... pasatiempo tan... peculiar?-
-¿A que te refieres?- Preguntó algo extrañado-
-A la forma en que nos conocimos- Respondí mirando otro plato que secaba - ¿Por qué los haces?, Si no es por el dinero, que obvio no te falta, entiendo lo del placer, pero ¿No sería más fácil conseguirse una novia o ligarse a alguien en un bar? Está claro que todas las mujeres se derretirían a tus pies al verte en un bar.. ¿Por qué así?, ¿Por qué esas reglas?-