Capitulo 19

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Anastasia miró a la multitud que se congregaba a su alrededor  y trató de reconocer todos los rostros , recordar los nombres,  para hacer de verdad la duquesa que todos ellos esperaban. Debía mostrarse como una aristócrata. Y no un aristócrata cualquiera. Su misión era representar a una de las aristócratas  más distinguida del lugar , una que había provocado un escándalo que le había obligado a improvisar inesperadamente un largo viaje,  una aquíen su padre se había apostado y perdido en una mesa de juego,  y ahora a los ojos de la sociedad , una que se comprometía el matrimonio con un americano advenedizo.. En  resumen: alguien que despertaba curiosidad e interés en todos los asistentes a aquel salón de baile.
  ---- Excelencia, es un verdadero privilegio serle presentado tras su regreso de un exilio tan largo.--- El fajín del caballero crujió al tiempo que éste se inclinaba en una reverencia; sus tupidas patillas rubias parecían una entidad con vida propia en sus sonrosadas mejillas --.¡ Debéis de estar contenta de estar de vuelta en la civilización! ¡Vaya expedición salvaje la vuestra! ¡Era inevitable!
---- Me contesto con haber vuelto entera-- dijo Anastasia; y todos rieron de su ocurrencia.
   Mientras, el número de personas que la rodeaban se hacía mayor.. Anastasia miró al caballero con los ojos entonados; trataba de recordar su nombre. Al fin , dió con él.
---- Sin embargo, no fue desagradable -- agregó muy satisfecha de si---, mister Stradling.
    Él hombre retrocedió, ostensiblemente ofendido.
----¡ Lord Stradling!-- protestó.
   La cara de Anastasia se volvió de color púrpura.
---- Por supuesto, visconde Stradling. Discúlpame, pero por un momento me ha fallado la memoria.
---- Encantado de verlo, Stradling -- intervino mister Grey, aparentemente divertido por el paso en  falso de su prometida ----. ¿Qué tal se ha portado su caballo en la última carrera?---Christian lo alejó del lado de Anastasia.
     Entonces se adelantó una dama. Dirigiéndose en realidad a Anastasia, giró los ojos hacia Lord Stradling al tiempo que se encogía de hombros, como indicando a la joven que no debía dar demasiada importancia a lo sucedido.
---- Excelencia, apostaría a que vuestra aventura han borrado de vuestra memoria todos los nombres. Soy Lady Codellfitch, y como muchos de entre nosotros, vengo a felicitaros por su compromiso.
----¡ Enhorabuena, si! ¡Enhorabuena! ¡ Magnífico compromiso! --- se oyó entre el gentío.
  Aquellas felicitaciones no eran sinceras y se acompañaban a menudo de miradas envenenadas, pero Anastasia fingió recibirlas con agrado, como lo habría hecho Leila. Cogió del brazo a Mister Grey y lo atrajo hacia sí.
---- Es encantador--- dijo, desafiando a todos con la barbilla alzada. ---- .. Espero que todos sean tan afortunados.
   Obviamente, aquellas personas vestidas lujosamente y bañadas en perfumes delicados hubieron de batirse en retirada. Habían esperado que la duquesa se pusiera de parte de ellos, la nobleza inglesa, y con un guiño y un suspiro mostrarse lo mucho que detestaba el destino que le había tocado en suerte. Pero Anastasia ni siquiera debió de recordar de qué modo se hubiera comportado Leila en aquella situación, pues en ese momento las dos primas se fundían en un solo ser. Ninguna de ellas habría permitido que mister Grey sufriera los desprecios de la  alta sociedad. Puede que no quisieran aquel matrimonio, pero  el orgullo de los  Stelle le impedía hacer notorio su opinión.
    Mister Grey se acercó a su prometida y le habló al oído.
---- Habéis fingido muy bien -- dijo---, seguramente os imagináis que estoy impresionado. Déjame recordaros, no obstante, que no olvido vuestro intento de huida de esta mañana. Está noche, además, me habéis desafiado con vuestro corte de pelo y vuestro vestido, y me habéis mentido para salir deprisa. Tomaré vuestra palabras con extrema cautela. Sonreído como si os estuviera susurrando palabras de amor, y todas estas damas se irán está noche a la cama insatisfechas de sus parejas --- agregó con una marcada sonrisa.
   Anastasia lo habría hecho mejor aún. Durante unos desesperados minutos imaginó que estaba en otro sitio. No importaba cuál. Enfrentarse a los ejércitos de Napoleón o ser una concubina en un harén se volvían juegos de niños ante lo que experimentaba al enfrentarse, al lado de mister Grey, con el desafío de aquellas miradas de las damas de la aristocracia inglesa. Pero ninguna la había reconocido, y , por consiguiente, ninguna la llamaría impostora. Las personas a las que había tratado cuatro años atrás había cambiado, y esperaba que lo mismo hubiera sucedido con ella, esto es, con Leila.. Pero había algo aún más importante. Anastasia había Sido la dama de compañía de Leila y una mujer considerada poco relevante para la alta sociedad, de modo que muchos de sus miembros ni se habrían acercado a hablarle. ellos, unido a su naturaleza retraída y a la convicción aristocrática en su propia omnipotencia, la ponía fuera de toda sospecha.
    Anastasia nunca había pensado que podía llegar a ser tan feliz.
Entonces su suerte se desvaneció.
  Una señora madura y de muy buen ver, de perfectas proporciones, se adelantó hacia ella apartando a la multitud a codazos. Tenía un rostro y una barbilla elegantes. En sus labios se dibujaba una perpetua sonrisa de superioridad. Sus cabellos eran de un rubio dorado, mientras que sus cejas eran castañas y curvadas de manera exótica.
    Era bellísima. Era la gracia en persona.
Era la vieja pesadilla de Anastasia

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⏰ Última actualización: Mar 09, 2024 ⏰

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